Tahani Sotomayor y Gonzalo González.
Mantener vivas las costumbres que dan identidad a México también es tarea de las aulas. Cada año, alumnos, maestros y padres de familia se reúnen alrededor de una ofrenda que honra a quienes ya no están, y con ello los más pequeños aprenden el significado de cada elemento, desde las flores de cempasúchil hasta el pan de muerto y las fotografías de los seres queridos.
En esta ocasión, la comunidad de conocida institución educativa dedicó su altar a los familiares de quienes forman parte del colegio, un homenaje en el que se colocaron los nombres de abuelos, padres, tíos y amigos que dejaron huella en cada hogar. La iniciativa busca fomentar entre los estudiantes el respeto por las tradiciones, el valor de la memoria familiar y la importancia de hablar de la muerte con naturalidad, como parte de la vida.