Ily, Carlos, Raúl y Yolanda.
Hay fechas que no solo se recuerdan, se sienten. Las fiestas patrias son una de ellas, porque invitan a detenernos en medio de la prisa para preguntarnos de dónde venimos y qué estamos haciendo con la herencia recibida.
Reafirmar nuestras raíces no es un ejercicio de nostalgia, sino un acto de responsabilidad con quienes vendrán después de nosotros.
Celebrar la identidad en comunidad
Por eso resulta valioso reunirnos a celebrar con sentido, como lo hicieron los integrantes del Club Rotario de Torreón, quienes disfrutaron de una agradable recepción en el marco de estas fechas.
Encuentros así recuerdan que la identidad se construye en lo cotidiano, en la mesa compartida y en la conversación franca, y que un país se fortalece cuando sus ciudadanos deciden mantener vivas sus tradiciones.




