Norma Saucedo, Paty G. Santiago y Kuky Gutiérrez.
Con veinte piezas entre pintura e ilustración, Patricia G. Santiago presentó Mis guerras floridas, una exposición donde recupera momentos de su infancia y dialoga con sus grandes referentes como, Cézanne, Manet y Diego Velázquez. A través de un lenguaje que combina color, forma y memoria familiar, la artista construyó un recorrido personal que cuestiona los modelos de autoridad masculina que, según reconoce, han marcado su mirada creativa desde siempre.
Los asistentes recorrieron con atención cada pieza, deteniéndose ante los recursos como el pastiche y los registros gráficos de la propia familia de la artista, en una velada que invitó a un ejercicio de introspección sobre el poder y sus símbolos. La exposición temporal permanecerá abierta al público durante un mes para quienes deseen conocerla.




