Menos kilómetros, más goles: la paradoja de Messi
Que Lionel Messi no necesita ser el que más corre para ser decisivo había quedado claro a lo largo de su carrera, pero en este Mundial, en el que es el máximo goleador pese a ser uno de los jugadores que menos distancia cubre sobre el campo, ha vuelto a demostrar que su magia no se mide en kilómetros.
La agónica victoria del viernes contra Cabo Verde en dieciseisavos de final fue un nuevo ejemplo de ello. En proporción al tiempo jugado, el capitán de la 'Albiceleste' fue el futbolista de campo que menos metros recorrió, demostrando que su influencia en el juego no depende del volumen físico.

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Tras sonar en la agónica victoria ante el Congo, el tema de 1995 se viralizó en el vestuario y los pubs, buscando sacudirse su fama de 'meme'.Messi acabó el encuentro con menos de diez kilómetros recorridos, el registro más bajo entre los ocho futbolistas de campo que disputaron los 120 minutos, y aun así le valió para ser designado mejor jugador del choque.
El '10' abrió el marcador en la primera parte bajando con maestría un balón llovido que le mandó Lisandro Martínez, y fue el ejecutor del saque de esquina que dio lugar al 3 a 2 definitivo en la segunda parte de la prórroga. El primer gol fue en sí mismo un ejemplo de esta paradoja.
Desconectado del equipo a muchos metros del balón y en fuera de juego, se acercó caminando a la espalda de la defensa rival. En cuanto vio que Martínez oteaba el horizonte, hizo una corta arrancada para situarse en posición legal y tirar un 'sprint' para firmar el desmarque previo al gol.
Este escenario es habitual en los partidos de Argentina -y en los del Inter Miami-, donde Messi no participa en la presión y tiene total libertad de movimientos sobre el campo, lo que le permite dosificarse al máximo a sus 39 años recién cumplidos.
Messi, el caminante
De hecho, los datos oficiales del torneo confirman que el astro argentino es uno de los futbolistas con menos metros acumulados por partido en el Mundial.
Según la FIFA, Messi suma 27,5 kilómetros recorridos incluyendo el partido de anoche, una cifra que lo hunde en el puesto 312 de la tabla general de distancia.
La paradoja es mayor cuando se tiene en cuenta que es el jugador 145 que más minutos ha disputado en el torneo, con 320 en cuatro partidos.
Esta brecha estadística arroja un promedio general de apenas 7,7 kilómetros por cada 90 minutos de juego, muy alejado de los más de 10 kilómetros por encuentro que registran los líderes de esta estadística.

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El conjunto africano peleó hasta el tiempo extra frente a Argentina, despidiéndose con la frente en alto y bajo los aplausos de la propia afición albiceleste.El desinterés del capitán de Argentina por el despliegue físico también es notable en su velocidad de crucero y en sus cambios de ritmo.
Tiene una velocidad promedio de 4,56 kilómetros por hora sobre el césped (puesto 579 del ranking) y apenas ha realizado 96 'sprints' (puesto 368). Y sin embargo, es con siete goles el máximo goleador del torneo.
En comparación, el francés Kylian Mbappé, su inmediato perseguidor con seis goles, expone una fisionomía muy distinta. Aunque también dosifica sus esfuerzos defensivos, es mucho más explosivo y aparece más alto tanto en distancia recorrida (puesto 147) como en 'sprints' (puesto 164).
Un ejemplo perfecto de que no hay un único camino al gol, aunque el de Messi, basado en la paciencia y en aprovechar cada gota de esfuerzo, demuestra que en ocasiones es más útil caminar que correr sin descanso sobre el campo.