México decomisa cuatro veces más armas que EU frena antes de cruzar la frontera
El discurso de combate frontal a las organizaciones criminales transnacionales contrasta con las cifras oficiales sobre el flujo de armas entre México y Estados Unidos.
Bajo la administración del presidente Donald Trump, desde enero de 2025, la Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives (ATF) reportó la intercepción de 4 mil 359 armas de fuego destinadas a México.
Aunque la agencia presume una ofensiva reforzada, el número es reducido frente al tamaño estimado del mercado ilegal.
De acuerdo con estimaciones académicas de la University of San Diego, el tráfico anual hacia territorio mexicano ronda las 135 mil armas.
Resultados limitados en la frontera
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) reportó cifras todavía más bajas: apenas 153 armas detenidas en los carriles hacia el sur entre enero de 2025 y febrero de 2026.
En el mismo periodo, se decomisaron 648 mil 975 cartuchos con destino a México, mientras que la ATF aseguró 2.3 millones de municiones a nivel global.
Las cifras revelan que solo una fracción mínima del armamento logra ser interceptada antes de abandonar territorio estadounidense.
El peso recae en México
Del lado mexicano, los decomisos muestran una actividad mucho más intensa.
Datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional, disponibles en la Plataforma Nacional de Transparencia, indican que en 2025 se incautaron al menos 16 mil 500 armas de origen estadounidense.
Esto implica que México está asegurando armamento que ya cruzó la frontera en una proporción de 4 a 1 respecto a lo que Estados Unidos logra frenar antes de su salida.
El contraste entre discurso y datos
Desde Washington, el mensaje oficial insiste en una ofensiva contundente.
“Los agentes de la ATF están atacando agresivamente a las organizaciones... que convierten las calles de EU en zonas de guerra”, afirmó Robert Cekada, subdirector de la agencia.
Sin embargo, las propias cifras sugieren que cada año cerca de 130 mil armas logran evadir los controles estadounidenses, alimentando el mercado ilícito que termina impactando la seguridad en México.