La posición que México ocupa hoy en la economía mundial es resultado de décadas de trabajo, visión empresarial y apertura al mundo. Nuestro país se encuentra entre las quince mayores economías del planeta, figura entre las principales potencias exportadoras e importadoras y está entre los diez principales receptores de inversión extranjera directa. Son posiciones que reflejan lo que hemos construido, pero también el potencial que todavía tenemos por desarrollar.
Esta transformación no ocurrió de un día para otro.México pasó de ser una economía orientada principalmente a sumercado interno a convertirse en uno de los principales centros manufactureros y comerciales del mundo. Detrás de este cambio hay empresas que aprendieron a competir internacionalmente, trabajadores que desarrollaron nuevas capacidades e instituciones que contribuyeron a abrir caminos.
Los resultados están a la vista. En 2025, México alcanzó un récord histórico de exportaciones por 664,837millones de dólares. Durante los primeros ochomeses de 2026, las ventas al exterior sumaron 549,398millones de dólares, con un crecimiento anual de 29.3%.
Desde el Consejo EmpresarialMexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (COMCE), consideramos que, de mantenerse esta dinámica, las exportaciones podrían superar nuestra previsión inicial de 730 mil millones de dólares para el cierre del año, lo que marcaría un nuevo hito en la historia comercial del país.
Más allá delmonto exportado, importa lo que hay detrás de esas cifras. Más del 90% de nuestras exportaciones corresponde a manufacturas, reflejo de la capacidad de nuestra planta industrial y del trabajo demiles de empresas. Es también unamuestra de la calidad que México ha logrado posicionar en los mercados internacionales y del prestigio que debemos seguir construyendo alrededor de lo “Hecho en México”.
Exportar más es importante; lograr que una mayor parte del valor de lo que exportamos se genere en nuestro país lo es todavía más. Para ello, necesitamos fortalecer nuestras capacidades productivas, desarrollar proveedores nacionales y abrirmayores oportunidades para que las pequeñas ymedianas empresas se incorporen a las cadenas de valor, tanto en México como en los mercados internacionales.
La inversión extranjera directa también ofrece señales alentadoras. Durante el primer semestre de 2026,México captó 34,968millones de dólares, la cifra más alta registrada para un periodo similar. El reto es que esa confianza se traduzca en nuevos proyectos, transferencia de tecnología, innovación y mayores oportunidades para las empresas mexicanas.
Al mismo tiempo, el comercio internacional está entrando en una nueva etapa. La inteligencia artificial, los semiconductores y los centros de datos están transformando las decisiones de inversión y las capacidades que necesitan los países para competir. Deloitte estima que las ventasmundiales de semiconductores podrían alcanzar los 975 mil millones de dólares en 2026. En México, Data Center Dynamics ha reportado inversiones por 4,800 millones de dólares para desarrollar hasta seis centros de datos en Querétaro, con un horizonte de operación en 2027.
México tiene condiciones para participar en esta transformación. Nuestra experiencia manufacturera, el talento de nuestros trabajadores y la integración productiva de América del Norte son ventajas que debemos aprovechar. Para hacerlo, necesitamos energía suficiente y competitiva, infraestructura moderna, talento especializado y proveedores nacionales capaces de responder a las necesidades de estas nuevas industrias.
En esta trayectoria también ha sido importante el papel de las instituciones empresariales. El Consejo Coordinador Empresarial (CCE), que celebra cincuenta años de historia, ha contribuido desde 1976 a dar voz al sector empresarial, propiciar el diálogo y construir acuerdos frente a los grandes desafíos económicos del país.
Su trayectoria forma parte del esfuerzo colectivo que ha permitido a México fortalecer su actividad productiva y su presencia en los mercados internacionales.
Hoy, nuestro desafío va más allá de seguir aumentando las exportaciones. Se trata de convertir esa fortaleza comercial en más valor agregado nacional, innovación, empleos de calidad y oportunidades para las pequeñas ymedianas empresas. Que el éxito de México en los mercados internacionales se traduzca también en mayor desarrollo económico y bienestar para los mexicanos.
Hemos avanzado mucho. Ahora nos corresponde aprovechar lo construido, reconocer lo que todavía nos falta y trabajar con visión de largo plazo para que México siga creciendo y encuentre nuevas oportunidades en elmundo. Porque el futuro deMéxico no se espera: se construye.
*Presidente del COMCE