Miguel Garza, ambientalista: Autoridades pusieron en riesgo flora y fauna del Cañón de Jimulco al omitir vigilancia
Para el ambientalista Miguel Garza, las autoridades incurrieron en omisiones al no ejercer la debida vigilancia, lo que dio lugar a que se pusiera en riesgo la flora y fauna de la Reserva Ecológica Municipal Sierra y Cañón de Jimulco, donde en días pasados se realizó el evento denominado “Jimulcazo”, que incluyó el ingreso de vehículos todo terreno a dicha zona.
Tras haber denunciado el caso en redes sociales, representantes del Municipio reaccionaron y aseguraron que no se habían expedido los permisos para dicha actividad, según declaró el director general de Medio Ambiente, Marcelo Sánchez Adame.
La secretaria del Medio Ambiente, Susana Estens y Sánchez Adame reiteraron que no se dieron permisos para el uso de dichos vehículos y que ya estaban evaluando las sanciones a los organizadores del evento.
“Me parece increíble que no se hayan dado cuenta que estaban organizando ese evento o que estaban llegando los razers a la zona, hubo omisiones”, según indicó, tras señalar que fue hasta que se hizo la denuncia en redes sociales y se hizo el cuestionamiento de lo ocurrido, cuando dichas autoridades emitieron una postura.
Destacó que la DGMA y la Secretaría del Medio Ambiente de Coahuila tienen responsabilidad en este caso, al referir que no deberían darse este tipo de situaciones que ponen en riesgo el ecosistema de una zona protegida.
Según el reglamento el Reglamento de Desarrollo Sustentable y Protección al Ambiente de Torreón y el Plan de Manejo de la Reserva, la dependencia municipal es la principal responsable de atender las funciones de inspección y vigilancia, sin perjuicio de las atribuciones que correspondan a otras instancias estatales o federales.
Además, el Municipio destina recursos públicos cada año a la Fundación Jimulco para que ésta coadyuve en tareas de administración, vigilancia y cuidado del área; en 2025, el Cabildo aprobó recursos por casi 83 mil pesos mensuales.
Miguel Garza indicó que existe también un Plan de Manejo de la Reserva Ecológica Municipal Sierra y Cañón de Jimulco, que en su regla 19 establece que los prestadores de servicios turísticos que pretendan desarrollar actividades turísticas dentro del área natural protegida, deberán contar con la autorización y, para el caso de quienes utilicen medios de transporte, tendrán que respetar los límites de velocidad y las áreas destinadas por la dirección del área natural protegida.
La regla 33 de dicho plan prohíbe producir injustificadamente ruidos o emisiones en intensidad y circunstancias susceptibles de perturbar la tranquilidad de otros usuarios, o de la fauna silvestre, así como realizar actos que supongan una perturbación negativa del estado del suelo, agua, flora o fauna.
Todas estas disposiciones se violentaron y deben ser sancionadas conforme al reglamento, sostuvo el ambientalista.