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GDA ANGEL F. MORALES MORALES

Recordemos que las grandes misiones son cosa seria. No se puede pretender realizar una gran misión en un solo día.

THE ROTARIAN, septiembre 1912 

Olayinka H. Babalola: un liderazgo para generar un impacto duradero El año rotario 2026-2027 marca el inicio de una nueva etapa en Rotary International bajo la presidencia de Olayinka H. Babalola, destacado rotario de Nigeria y apenas el segundo africano en ocupar la presidencia de nuestra organización mundial. Su llegada al liderazgo representa no solo un reconocimiento al crecimiento de Rotary en África, sino también una invitación a fortalecer el espíritu de servicio, la unidad y la capacidad de transformar comunidades.

El mensaje presidencial de este año, "Genera un impacto duradero", resume la visión de Babalola: los rotarios no debemos conformarnos con realizar actividades aisladas, sino desarrollar proyectos que produzcan beneficios permanentes para las personas y las comunidades. El verdadero éxito de Rotary no se mide por el número de eventos organizados, sino por el cambio positivo que permanece mucho tiempo después de concluido un proyecto.

Entre sus principales metas destaca el fortalecimiento del impacto de los clubes. Babalola invita a que cada proyecto responda a necesidades reales de la comunidad, sea sostenible en el tiempo y pueda medirse mediante resultados concretos. Esto implica planear mejor, evaluar los programas y buscar alianzas que permitan ampliar el alcance del servicio rotario.

Otra prioridad fundamental es el crecimiento de la membresía. El presidente considera que Rotary debe atraer a nuevos líderes comprometidos con el servicio, especialmente jóvenes profesionales, mujeres y exintegrantes de Rotaract. Asimismo, enfatiza que el crecimiento no consiste únicamente en incorporar nuevos socios, sino también en lograr que permanezcan motivados, participativos y orgullosos de pertenecer a la organización.

Babalola también impulsa el fortalecimiento de La Fundación Rotaria, convencido de que es la herramienta más poderosa para convertir las buenas intenciones en proyectos de gran alcance. Promueve una mayor participación en los programas de subvenciones, el incremento de las contribuciones al Fondo Anual y la continuidad de la lucha mundial para erradicar la poliomielitis, uno de los mayores legados de Rotary.

La construcción de la paz ocupa igualmente un lugar central en su visión. Para Babalola, la paz no significa únicamente la ausencia de conflictos, sino la creación de oportunidades, el acceso a la educación, el fortalecimiento de las comunidades y el diálogo entre personas de diferentes culturas. Rotary, afirma, posee una capacidad única para tender puentes de entendimiento y cooperación en un mundo cada vez más polarizado.

Otro aspecto importante de su liderazgo es la innovación. Invita a los clubes a adaptarse a las nuevas generaciones, aprovechar las herramientas digitales, mejorar la comunicación y desarrollar formas más flexibles de participación que permitan responder a los cambios sociales sin perder la esencia de Rotary.

Finalmente, el presidente recuerda que el mayor patrimonio de Rotary son sus socios. Un club fuerte es aquel donde existe compañerismo, liderazgo compartido, diversidad, inclusión y un profundo sentido de pertenencia. Cuando los rotarios trabajan unidos, inspirando a otros mediante el ejemplo y el servicio, el impacto trasciende generaciones.

El llamado de Olayinka H. Babalola es claro: cada rotario tiene la oportunidad de dejar una huella permanente. Si cada club fortalece su servicio, hace crecer su membresía, apoya a La Fundación Rotaria y construye proyectos sostenibles, Rotary continuará siendo una fuerza de esperanza y transformación para el mundo. Ese es, precisamente, el desafío de este año rotario: generar un impacto duradero.

¿QUE VA A HACER ROTARY CON NOSOTROS LOS ROTARIOS SENIORS?

 Rotary tiene mucho que hacer con los socios seniors, pero también necesita aprender a aprovechar mejor nuestra experiencia. Durante años se ha hablado de atraer jóvenes -algo indispensable-, pero a veces se olvida que los rotarios de mayor edad conservamos una parte fundamental de la historia, los valores y la identidad de cada club.

Para un socio senior, Rotary no debería significar retirarse del servicio, sino servir de una manera diferente, de acuerdo con sus intereses, experiencia, tiempo y posibilidades.

Los socios seniors podemos desempeñar funciones muy valiosas:

• Mentores de nuevos socios. Acompañar a quienes ingresan al club, explicarles las tradiciones, los valores, la Prueba Cuádruple y el verdadero significado del servicio.

• Guardianes de la memoria histórica. Conservar fotografías, documentos, testimonios y relatos de los proyectos que dieron identidad al club. En el Club Rotario de Torreón, esta experiencia es especialmente importante para preservar la historia de la Feria de Torreón y de las obras realizadas en beneficio de la comunidad.

• Consejeros de las nuevas generaciones. No para imponer cómo se hacían antes las cosas, sino para compartir lo aprendido y ayudar a evitar errores.

• Promotores de la ética y los valores rotarios. La experiencia profesional y personal permite orientar a jóvenes empresarios, profesionistas, rotaractianos y nuevos líderes.

• Embajadores del compañerismo. Visitar a socios enfermos, mantener comunicación con quienes ya no pueden asistir regularmente y fortalecer los lazos humanos del club.

• Participantes en proyectos compatibles con sus capacidades. No todo servicio requiere esfuerzo físico. Se puede colaborar en planeación, relaciones públicas, procuración de fondos, conferencias, entrevistas, publicaciones y evaluación de proyectos.

Rotary también debe corresponder a la entrega de sus socios mayores. Los clubes deberían ofrecer reuniones accesibles, opciones de participación virtual, actividades intergeneracionales y programas que eviten que un socio se sienta apartado por razones de edad.

Un buen programa podría llamarse "Experiencia que inspira", en el que cada socio senior acompañara a uno o dos socios jóvenes. El senior compartiría conocimientos, historia y valores; el joven aportaría nuevas tecnologías, ideas y formas de comunicación. No sería una relación de maestro y alumno, sino un intercambio entre generaciones.

Además, Rotary debería reconocer públicamente la trayectoria de quienes han dedicado veinte, treinta, cuarenta o más años al servicio. No solamente mediante diplomas o homenajes, sino dándoles oportunidades reales de continuar participando y aportando.

En mi caso, después de 30 años como rotario, y somos varios, tenemos algo que no puede adquirirse en un curso ni encontrarse en un manual: experiencia vivida. Tenemos conocimiento de la Feria de Torreón, de la historia del Club Rotario de Torreón, de sus personajes y de sus obras que constituye un patrimonio que merece conservarse y transmitirse.

El futuro de Rotary necesita jóvenes, pero también necesita raíces. Los jóvenes aportan energía, innovación y nuevas herramientas; los seniors ofrecemos experiencia, memoria, serenidad y perspectiva. Cuando ambas generaciones trabajan juntas, Rotary se fortalece.

Quizá la pregunta no debería ser solamente: "¿Qué va a hacer Rotary con nosotros los seniors?", sino también: "¿Cómo puede Rotary aprovechar nuestra experiencia para formar a quienes continuarán la obra?" La respuesta es clara: los seniors no somos el pasado de Rotary. Somos la memoria activa, los consejeros del presente y los mentores del futuro.

UNIDOS PARA HACER EL BIEN… Y GENERAR UN IMPACTO DURADERO

SALUDOS Y SALUD

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