Columnas la Laguna columnas editorial La Laguna

Columnas

Minuto Rotario

GDA ANGEL F. MORALES MORALES

¿Qué es el rotarismo? Para esta pregunta hay más de 6,000 respuestas y habrán muchas más. ¡Cómo se explica tal diversidad? Hay en el mundo más de 6,000 rotarios y muchos más están por venir. Cada uno de ellos tiene su propia concepción del rotarismo y seguirá sustentándola aunque generalmente todos acepten una definición general breve y concisa a efectos prácticos. El rotarismo no puede limitarse a determinadas palabras ni tampoco puede guardarse en un cesto el espíritu del amor fraternal.

The National Rotarian, julio de 1912  

La Universidad de los Jueves y el espíritu de Rotary

Hoy mi amigo Alvaro me envió un texto que hablaba de "La Universidad de los Jueves", un grupo singular donde ninguno de sus integrantes baja de los setenta años. No existen matrículas, exámenes ni diplomas. El único requisito es conservar intacta la curiosidad por aprender. La iniciativa nació gracias a Mihnea Dragomir, un profesor rumano de literatura que, al jubilarse, sintió que algo dentro de él comenzaba a apagarse. Entonces comprendió que el verdadero retiro no llega cuando dejamos de trabajar, sino cuando dejamos de aprender, de compartir y de sentirnos útiles.

Al leer esta historia no pude evitar pensar en Rotary.

En nuestros clubes ocurre algo muy parecido. Muchos de nosotros hemos concluido nuestra vida profesional. Dejamos atrás oficinas, empresas, consultorios, aulas o despachos. Sin embargo, al llegar cada miércoles a nuestra sesión, descubrimos que seguimos asistiendo a una universidad muy especial. No una universidad de títulos, sino una universidad de experiencias.

Cada reunión rotaria es una clase diferente. Aprendemos de un conferencista, de un proyecto de servicio, de la historia de un compañero o de una conversación durante los alimentos. Lo que uno sabe se convierte en patrimonio de todos. Los años dejan de ser una cifra para transformarse en una fuente de sabiduría.

En Rotary nadie deja de enseñar ni de aprender. El empresario aprende del médico; el ingeniero del agricultor; el abogado del educador; el joven profesionista del socio con cuarenta años de experiencia; y el veterano descubre nuevas ideas gracias a las generaciones más jóvenes. Ese intercambio permanente mantiene viva la mente y, sobre todo, el espíritu.

Existe un proverbio que dice: "El día que dejas de aprender, comienzas a envejecer." Quizá por eso tantos rotarios conservamos una admirable vitalidad. No porque los años no pasen, sino porque mantenemos encendida la llama de la curiosidad y del servicio.

La Universidad de los Jueves busca combatir la soledad y el aislamiento que con frecuencia acompañan a la jubilación. Rotary, desde hace más de ciento veinte años, ha logrado exactamente lo mismo. Nuestros clubes son lugares donde la amistad tiene un propósito. Nos reunimos para convivir, pero también para construir un mundo mejor. Esa misión da sentido a nuestra vida, sin importar la edad que tengamos.

A nuestros más de setenta, ochenta o incluso noventa años, seguimos organizando campañas de salud, becas, apoyos a escuelas, programas de agua potable y acciones comunitarias. Continuamos planeando, soñando y sirviendo. En otras palabras, seguimos estudiando la más importante de las materias: la del servicio desinteresado.

Tal vez sin proponérselo, Mihnea Dragomir describió también el espíritu rotario. Porque Rotary es, en cierto modo, una inmensa universidad donde nunca llega la graduación. Siempre hay una nueva causa que atender, una nueva amistad que cultivar y una nueva lección que aprender.

Los rotarios solemos decir que "Dar de Sí Antes de Pensar en Sí" es nuestra filosofía de vida. Pero esa filosofía solo puede mantenerse viva cuando existe el deseo permanente de crecer como personas. Aprender nos hace mejores; servir nos hace felices; compartir nos mantiene jóvenes.

Quizá la mayor enseñanza de la Universidad de los Jueves sea recordar que la edad nunca debe convertirse en un límite para seguir creciendo. Mientras exista la curiosidad por aprender y la voluntad de servir, el corazón permanecerá joven.

Y en eso, los rotarios llevamos más de un siglo siendo alumnos ejemplares de la mejor universidad del mundo: la universidad de la amistad, del servicio y de la esperanza.

 -0-  

Cuando los terremotos vitales sacuden nuestro mundo… Cuando el suelo tiemble en pleno terremoto vital, aférrate a este consejo: no lo pases solo Cuando la vida cambia de manera inesperada, es posible sentir que todo aquello que parecía estable se desmorona. La muerte de un ser querido, una enfermedad, un divorcio, la jubilación o una crisis personal pueden convertirse en verdaderos "terremotos vitales", capaces de alterar nuestra identidad, nuestras relaciones y nuestra manera de entender el futuro.

Eso fue lo que vivió la Tia Coppus cuando su esposo, Ethan, murió de cáncer en octubre de 2021. Tenía apenas 38 años y, después de 19 meses de aislamiento por la pandemia de COVID-19, la pérdida significó mucho más que quedarse viuda: también tuvo que aprender nuevamente a estar sola y a relacionarse con los demás.

Sin embargo, Coppus encontró un punto de apoyo en el Club Rotario de Cary-Kildaire, en Carolina del Norte. Rotary ya formaba parte de su vida desde 2014 y, durante la enfermedad de Ethan, sus compañeros habían estado cerca de ambos. Les llevaban comida, recaudaban fondos para ayudarlos a cumplir el sueño de viajar a Colorado y mantenían el contacto incluso durante la pandemia. Su acompañamiento se convirtió en una muestra concreta de solidaridad y amistad.

Después de la muerte de Ethan, una amiga la invitó nuevamente a una cena del club. Al principio dudó. Temía no saber cómo comportarse ni sentirse preparada para volver a convivir con otras personas. Finalmente aceptó. Al llegar, recibió abrazos, compartió risas y conversaciones, y hasta encontró una conexión especial con otro hombre que también había enviudado. Aquella noche comprendió algo fundamental: no estaba sola.

La experiencia de Coppus refleja el concepto desarrollado por Bruce Feiler, autor del libro Transiciones. Feiler denomina "terremotos vitales" a aquellas experiencias que sacuden profundamente nuestra existencia y cuyas consecuencias pueden prolongarse durante años. A partir de sus propias experiencias -entre ellas, un diagnóstico de cáncer, dificultades económicas y la enfermedad de su padre-, investigó las historias de personas de todo Estados Unidos para descubrir cómo enfrentaban los grandes cambios.

Según Feiler, las transiciones forman parte natural de la vida. Calcula que una persona puede experimentar algún tipo de sobresalto aproximadamente cada 12 o 18 meses y que, a lo largo de la adultez, puede atravesar entre tres y cinco grandes terremotos vitales. Cada uno puede extenderse durante varios años.

Estas cifras cuestionan la idea de que la estabilidad es el estado normal de la existencia. La vida contemporánea está llena de cambios laborales, familiares, sociales y personales. Muchas veces nuestra identidad y nuestros proyectos deben adaptarse a circunstancias que no habíamos previsto.

Ante estas situaciones, Feiler señala que uno de los pasos más importantes consiste en decidir afrontar activamente la transición. Pero hacerlo no significa hacerlo en soledad. Contar con una comunidad puede marcar una diferencia enorme. Una organización de servicio, una iglesia, un grupo de apoyo, una asociación o simplemente un círculo de amigos puede ofrecer compañía, comprensión y un sentido de pertenencia.

La historia de la Tia Coppus demuestra precisamente ese poder. Rotary no eliminó su dolor ni cambió lo ocurrido, pero le ofreció un espacio donde podía sentirse acompañada y recuperar poco a poco una sensación de normalidad. En medio de la pérdida encontró personas, propósito y esperanza.

Los terremotos vitales son inevitables. Lo que sí podemos decidir es cómo atravesarlos y quiénes estarán a nuestro lado mientras lo hacemos. A veces, cuando el mundo parece haberse quedado sin suelo firme, la comunidad puede convertirse en ese lugar donde volver a ponerse de pie.

UNIDOS PARA HACER EL BIEN…Y GENERAR UN IMPACTO DURADERO  

SALUDOS Y SALUD

Leer más de Columnas la Laguna

Escrito en: Columnas editorial

Comentar esta noticia -

Noticias relacionadas

Siglo Plus

+ Más leídas de Columnas la Laguna

LECTURAS ANTERIORES

Fotografías más vistas

Videos más vistos semana

Clasificados

ID: 2500081

elsiglo.mx