No hay mejor introducción a la vida de la comunidad que la que pueda proporcionar el club rotario local.
MY ROAD TO ROTARY
AMIGO…
Hay palabras que, por el uso cotidiano, corren el riesgo de perder su verdadero significado. Una de ellas es amigo. La pronunciamos con facilidad, la escribimos en mensajes y la repetimos en saludos, pero pocas veces nos detenemos a pensar en el enorme peso moral y humano que encierra. Ser amigo no es una simple relación social; es un compromiso de lealtad, respeto, confianza y presencia. Por eso, entre nosotros los rotarios, debemos usar esa palabra con sabiduría.
Rotary nació de la amistad. En 1905, Paul Harris reunió a un pequeño grupo de profesionales convencido de que las relaciones sinceras entre personas de distintas ocupaciones podían convertirse en una fuerza capaz de transformar comunidades. Aquellas reuniones no buscaban únicamente hacer negocios; buscaban construir amistades duraderas, cimentadas en valores. Más de un siglo después, ese sigue siendo el corazón del movimiento rotario.
Cuando llamamos “amigo” a un compañero rotario, no estamos utilizando una fórmula de cortesía. Estamos reconociendo a una persona en quien confiamos, con quien compartimos ideales y a quien estamos dispuestos a acompañar tanto en los momentos de éxito como en las dificultades. La amistad rotaria no se limita a estrechar una mano durante la sesión semanal; se demuestra cuando un socio necesita apoyo, cuando una enfermedad toca a su familia, cuando enfrenta un problema personal o simplemente cuando requiere que alguien lo escuche.
La lealtad es el cimiento de esa amistad. Un amigo cuida la reputación del otro, celebra sus triunfos sin envidia y señala sus errores con respeto y sinceridad. No alimenta rumores ni fomenta divisiones.
Al contrario, busca siempre la unidad del club, porque comprende que las diferencias de opinión nunca deben convertirse en diferencias de afecto.
La Prueba Cuádruple nos ofrece una guía extraordinaria para vivir esa amistad. ¿Es la verdad? ¿Es equitativo para todos los interesados? ¿Creará buena voluntad y mejores amistades? ¿Será beneficioso para todos los interesados? Si cada conversación entre rotarios pasara por este filtro, nuestros clubes serían aún más fuertes y nuestras relaciones más profundas.
Con frecuencia escuchamos decir: “Tengo muchos amigos en Rotary”. Quizá sería mejor preguntarnos: ¿Cuántos de ellos saben que pueden contar conmigo en cualquier circunstancia? Porque la verdadera amistad no se mide por el número de nombres en una lista, sino por la calidad de nuestra presencia en la vida de los demás.
En un mundo donde las relaciones suelen ser efímeras y superficiales, Rotary tiene la oportunidad de demostrar que la amistad auténtica sigue siendo posible.
Esa amistad que trasciende generaciones, profesiones, ideologías y fronteras. Esa amistad que convierte a desconocidos en compañeros de servicio y a compañeros de servicio en hermanos de vida.
Por eso, cada vez que llamemos “amigo” a un rotario, hagámoslo con plena conciencia del valor de esa palabra. Que no sea un saludo automático, sino una promesa silenciosa de lealtad, respeto y apoyo permanente. Porque un club puede crecer por sus proyectos, por sus logros o por sus reconocimientos, pero solo permanecerá unido cuando sus socios comprendan que la amistad verdadera es el mayor legado que podemos construir. Y ese, quizá, sea el servicio más importante que Rotary ofrece al mundo.
-0-0-0- “El éxito es colectivo”, afirma la galardonada con el Premio al Liderazgo Sylvia Whitlock 2026 de Rotary.
Una rotaria egipcia ha fomentado el liderazgo femenino, los microcréditos y ha ayudado a construir una escuela con capacidad para 800 alumnos Mayan Raslan, galardonada con el Premio al Liderazgo Sylvia Whitlock 2026 cree que el éxito no es auténtico si se logra en solitario.
“Cuando tengas éxito, deja que otros crezcan contigo”, afirma. “Si estás solo, eso no es éxito”.
Esa filosofía ha guiado a Raslan a lo largo de su carrera como gerenta de proyectos y en su labor como recaudadora de fondos para Rotary y otras organizaciones. Socia del Club Rotario de Cairo Royal (Egipto), está comprometida con el ascenso de otras mujeres a cargos de liderazgo.
Esa es una de las razones por las que fue elegida para recibir el premio que lleva el nombre de Sylvia Whitlock, la primera mujer presidenta de un club rotario que lideró el cambio para las mujeres de todo el mundo a través de Rotary. El premio rinde homenaje a personas que, al igual que Whitlock, han trabajado para promover el avance de las mujeres en Rotary.
Raslan “tiene un talento especial para reconocer el potencial de los demás y, con delicadeza, pero con firmeza, animarlos a asumir roles más importantes”, asegura Mohamed Delawar Aly, socio del Club Rotario de Sheikh Zayed ECO (Egipto), y exgobernador de distrito. “Su ejemplo ha motivado a muchas personas a asumir cargos de liderazgo que tal vez al principio no se veían capaces de desempeñar”.
Raslan aprendió desde muy temprana edad la importancia del servicio.
“Mi madre era una figura muy importante en el ámbito de la labor social en Egipto, Siria e Irak”, dice ella. “Cuando ayudó a fundar un club de Leones en Egipto, yo tenía unos 20 años, pero trabajé con ella. Me encantó”.
Raslan, quien obtuvo un doctorado en Gestión y Administración por la Universidad de El Cairo, ha puesto su talento al servicio de diversas organizaciones no gubernamentales, organismos gubernamentales e instituciones financieras. Además de desempeñar numerosos cargos de liderazgo en Rotary desde que se unió a la organización en 1999, es presidenta de la Unión Feminista Egipcia, presidenta de la Alianza Árabe de Mujeres y fiduciaria de la Fundación Banque Misr para el Desarrollo Comunitario.
Como gobernadora del Distrito 2451 entre 2016 y 2017, Raslan trabajó para promover a las mujeres. Con el fin de aumentar la afiliación femenina, anunció un premio especial para los clubes con más del 25 % de mujeres. Hoy en día, el 54 % de los socios del distrito son mujeres. Pero su mayor impacto lo logró mediante un Comité Distrital de Empoderamiento de las Mujeres.
“El número de mujeres en cargos de liderazgo en el distrito era muy bajo”, señala Raslan. “Así que nombré a mujeres como presidentas y copresidentas de proyectos y comités. También incluimos a hombres, pero en funciones de apoyo”.
Las medidas de Raslan provocaron la reacción de algunos socios masculinos del club “Decían: ‘¿Y nosotros qué? Queremos una comisión de hombres’. Pero, por supuesto, todo era en broma”, cuenta. “Entendieron lo que estaba haciendo”.
El Comité para el Empoderamiento de las Mujeres ha concedido microcréditos a mujeres cabezas de familia, ha patrocinado cursos de formación profesional y de liderazgo, y ha enseñado a las mujeres a redactar currículos y prepararse para el mercado laboral. Lo que en un principio era un grupo de trabajo con una duración de un año, ahora es un Comité Distrital permanente.
Raslan cree que los servicios sociales deben generar un impacto a largo plazo.
Ya sea ayudando a diseñar un proyecto de Rotary o asesorando a otra organización, insiste en que todas las iniciativas deben introducir cambios estructurales amplios.
“Yo pongo mis condiciones”, afirma.
“Por ejemplo, digo: ‘Si quieren que renovemos una unidad de cuidados intensivos, necesito que todas las mujeres que trabajan en el hospital reciban formación y ayuda en forma de préstamos’. Siempre considero esto como un factor clave en cualquier proyecto en el que me pidan ayuda”.
Raslan demostró su compromiso con los logros compartidos cuando dirigió un proyecto de varios años para construir una escuela en la gobernación de Fayoum, cerca de El Cairo. Había colaborado con clubes de su distrito en otros proyectos en Fayoum, pero cuando el gobernador de la región le preguntó en 2016 si Rotary podría construir una escuela, se sintió intimidada.
“Él me hablaba, y yo no veía nada”.
¿Por dónde podría empezar?”, recuerda.
“Pero uno de mis viejos amigos del Rotary, un ingeniero, me dijo: ‘¿Por qué te preocupas? Hablemos con alguien que ya haya construido una escuela’. Y ese fue el primer paso”.
La escuela abrió sus puertas en 2020 con dos clases de niños de jardín de infancia. Hoy cuenta con más de 800 alumnos y fue galardonada en el Concurso de Escuelas Egipcias 2025 organizado por el gobierno egipcio. Para Raslan, esa es la prueba definitiva de que todos los logros auténticos se comparten.
“A medida que vas ascendiendo como líder, da oportunidades a los demás. Los líderes forman líderes”, afirma. «El éxito es colectivo. Nunca se trata solo de una persona”.
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