DEJA RODAR, AMOR, MI AMOR. VA CIEGO
y con la muerte a cuestas. Anda, deja
que si la vida madre se le aleja
la busque a tientas como niño en ruego.
Está al cesar el pulso ya sin fuego.
Sólo le queda una memoria vieja
de torvo grito convertido en queja.
Aquí me tienes. Mira: a ti me entrego
todo atado y de todo desatado,
vestido en desnudez y sin orgullo.
Huérfano de mí mismo, he desterrado
mi nombre de la tierra. Ya concluyo.
Herido el corazón de lado a lado
quiere morir bajo la paz del tuyo.
AFA.