VARIACIONES OPUS 33 SOBRE EL TEMA DE DON JUAN
¿Cuál es la edad del caballero sevillano? Nadie lo sabe. Igual podría tener 50 años que 80. Peina canas, ciertamente, pero en su rostro no hay arrugas. Sus ojos muestran el brillo de la inteligencia. Piensa con lucidez, y su memoria es clara.
Sus amigos ya no se preguntan entre sí: "¿Cómo estás?". Se preguntan: "¿Cómo sigues?". Él, sin embargo, tiene buena salud. Ignora a quién la debe, si a Dios o a sus antepasados, pero de cualquier modo la agradece, sobre todo porque a lo largo de la vida ha hecho muchas cosas para perderla.
Don Juan no envidia a nadie. Dice que la envidia, esa tristeza por el bien ajeno, es el pecado capital más torpe, pues ningún gozo depara a quien incurre en él. Envidiar a alguien, considera, es en el fondo admirarlo.
Cuando empieza a filosofar así Don Juan se alarma. "¿Me estaré haciendo viejo?" -se pregunta. El hidalgo no teme a la muerte. ¿Acaso el caminante tiene miedo de llegar al fin de su camino? Jamás ha dado oídos a invenciones, y piensa que ahí sólo le aguarda un descanso sin final.
¡Cuántas filosofías! Quizá en efecto Don Juan está envejeciendo.
¡Hasta mañana!...