LA CASA ES ANTIGUA, Y ES BELLA.
La casa es bella porque es antigua.
El portón de madera da paso a un zaguán que mira hacia el jardín. Una fuente canta su clara melodía entre flores, muchas flores: geranios, alhelíes, claveles, rosas, nomeolvides.
En la sala hay un gran piano, sillas de Viena y un espejo enmarcado por un dragón de alas abiertas. Sobre el sillón está quietecita una muñeca con vestido de encaje y seda. Se encuentra ahí desde hace muchos años.
Uno de los herederos se lleva la muñeca para mostrársela a su esposa. Esa noche los vecinos ven por la ventana a una niña que busca con desesperación algo en la sala, al tiempo que llora desconsoladamente.
Le cuentan al heredero lo que han visto, y él vuelve la muñeca a su lugar.
La niña ya no se aparece.