SE DICE QUE EL CINE ES EL SÉPTIMO ARTE.
Tiempos ha habido en los cuales el cine mexicano llegó a ser el arte número 726, así de malo era.
A la época de oro de nuestra cinematografía -la del Indio Fernández, Gabriel Figueroa, Dolores del Río, Pedro Armendáriz- siguió otra en que el cine nacional tuvo tan baja altura casi como la política. Las películas llamadas de ficheras eran tan malas que en ocasiones el proyector se negaba a proyectarlas.
Sin embargo de vez en cuando se encontraba una joya en ese basurero. Anoche volví a ver por cuarta o quinta vez "Lagunilla, mi barrio". ¡Qué excelente película es ésa! Quien por prejuicio no la ha visto debería verla. En ella Manolo Fábregas tiene una de sus mejores actuaciones, y Lucha Villa sorprende por su extraordinaria calidad de actriz. Héctor Suárez y Leticia Perdigón no les van a la zaga. Magnífico guion y dirección espléndida hacen de ese film una obra memorable.
Entre las películas que forman la apreciable filmoteca de Radio Concierto ésta ocupa un lugar muy apreciado. Volveré a verla, y volveré a emocionarme con ella.