Este amigo mío con el que tomo la copa -varias- los martes por la noche suele decir cosas que me sobresaltan, a mí, que por la edad ya no soy dado a sobresaltos.
Anoche, por ejemplo, declaró: -El catolicismo cometió durante siglos pecado de soberbia. Postulaba: “Fuera de la Iglesia no hay salvación”. Eso condenaba a perderse a miles de millones de seres humanos. No sé si tal postura era fruto de estupidez o de maldad, pero constituía doctrina establecida. Entiendo que ya no rige en los cánones católicos.
Sin embargo, el antecedente nos autoriza a preguntar cuántas doctrinas de la Iglesia rigen hoy que mañana ya no regirán.
Procuro oponer algo a sus dictados, y le digo: -Yo no pregunto.
-Naturalmente -responde él-. Tienes las certidumbres que la ignorancia da.
Ya no respondo.
¡Hasta mañana!...