Las nubes pasan.
Las ve un hombre y dice: -¡Qué pasajeras son! Los hombres pasan.
Los ve una nube y dice: -¡Qué pasajeros son! Un filósofo ve a las nubes y a los hombres y se dispone a decir: -¡Qué pasajeros son! Pero apenas va a decirlo cuando ya ha pasado.
Quien esto escribe ¡qué pasajero es! Su paso es más pasajero que el de la nube, el hombre y el filósofo.
Miren.
Ya pasó.
¡Hasta mañana!...