“Mis dolores casi desaparecen”: ¿Cuál es la enfermedad que padece Miroslava Montemayor?
Miroslava Montemayor es uno de los rostros más famosos en la televisión deportiva de México. Como conductora deportiva, destaca por su personalidad amena y su gran capacidad analítica.
En redes sociales, la conductora deportiva reveló que fue sometida a una cirugía después de sufrir una fractura de cadera y múltiples microfracturas en la columna vertebral, todo esto derivado de una enfermedad extremadamente rara llamada osteomalacia oncogénica.

De acuerdo con lo que escribió en su publicación, no se trató de “solo una fractura”: llegó a presentar 16 microfracturas en la columna y estaba cerca de fracturarse también la otra cadera. Además, comentó que tardó aproximadamente dos años en recibir el diagnóstico correcto, aunque destacó la labor de su médico, ya que hay casos que tardan hasta 8 años.
Además, aseguró que ya siente mucho menos dolor y que sus huesos comienzan a recuperar fuerza: “hoy mis dolores ya casi desaparecen y mis huesos están regresando poco a poco a ser fuertes de nuevo, me gustaría pronto compartir más a fondo mis síntomas que se llegaron a confundir con otras enfermedades y por lo cual fue tan complicado encontrar la causa raíz desde hace dos años cuando comenzó esta pesadilla”.
¿Qué es la osteomalacia oncogénica?
Es una enfermedad ultra rara también conocida como “osteomalacia inducida por tumor” (Tumor-Induced Osteomalacia, TIO).
Ocurre cuando un tumor —generalmente pequeño y muchas veces benigno— produce una sustancia llamada FGF23 que altera el manejo del fósforo en el cuerpo.
Ese déficit provoca que los huesos pierdan minerales y se vuelvan “blandos” o frágiles, por eso aparecen síntomas recurrentes como:
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- fracturas frecuentes
- dolor óseo intenso
- debilidad muscular
- cansancio extremo
- dificultad para caminar
- pérdida de estatura o microfracturas vertebrales.
Como mencionó Miroslava, lo más complicado de la enfermedad es que en el diagnóstico suele confundirse con otras como fibromialgia, osteoporosis, problemas musculares o incluso fatiga crónica, por eso muchos pacientes tardan años en ser diagnosticados.
La buena noticia es que sí puede tratarse. Si los médicos logran encontrar y retirar el tumor responsable, los niveles de fósforo pueden normalizarse y el paciente logra mejorar con el tiempo.