Modera el consumo de sal
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado que el consumo de sal diario por persona sea de 5 gramos, la mayoría de las personas exceden su ingesta hasta más del doble de esta porción, consumiendo 10.78 gramos de sal al día.
Si bien el sodio es un nutriente esencial para el cuerpo, la falta de educación nutricional, y el contexto social de las personas, hacen que su consumo llegue a ser desmedido, desencadenando una serie de complicaciones en la salud de las personas.
Uno de los principales riesgos de consumir una cantidad elevada de sodio es la hipertensión arterial, que incrementa el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer gástrico, obesidad, osteoporosis y enfermedades renales.

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Investigaciones detallan que la alimentación no solo responde a una necesidad biológica, sino también a procesos emocionales y conductualesNo evitarla, sino limitarla
La sal desempeña un papel vital en el equilibrio integral de la salud. Su función principal radica en garantizar una hidratación profunda a nivel celular y regular los fluidos corporales, lo cual es determinante para el correcto funcionamiento del sistema nervioso. Al igual que los llamados "alimentos para el cerebro", este mineral facilita la transmisión de impulsos nerviosos y optimiza la actividad muscular.
En el ámbito digestivo, actúa como un dinamizador natural al estimular la producción de saliva y jugos gástricos, agilizando así el tránsito intestinal. Además, es una pieza clave en la arquitectura química del cuerpo, ya que mantiene el balance crítico entre electrolitos como el potasio, el calcio y el sodio, aportando la energía necesaria para el día a día.

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Se estima que alrededor de 6.5 millones de personas en todo el mundo padecen esta enfermedadRecomendaciones
Algunos consejos para disminuir el consumo de este ingrediente son:
- Buscar y comparar las etiquetas de los productos. Mira su contenido nutricional y elige el que tenga menor valor de sodio. Además, identifica si tiene sal añadida o algún otro aditivo que contenga sodio.
- Modera el consumo de alimentos procesados y ultraprocesados, que son los que más sal contienen.
- Opta por cocinar sin sal y añadir un poco luego de la cocción.
- No dejes el salero en la mesa, ya que contribuye a que se establezca el hábito de añadir sal a los platillos.
- Elige usar hierbas aromáticas frescas o especias como ajo, jugo de limón, etcétera, para condimentar tus alimentos.