Momento de Leer TRC, la librería móvil que lleva la lectura a las calles
Resguarda alrededor de 400 libros en una carreta de madera bajo la sombra de un mezquite.
Su amor por la literatura la motiva a salir al parque del fraccionamiento Residencial La Hacienda, en el oriente de Torreón, cada sábado por la tarde. Laura Liliana Díaz Zúñiga, fundadora de la librería móvil Momento de Leer TRC, está convencida de que todo libro necesita una segunda oportunidad en las manos de un lector, una que devuelva el latido narrativo a cada una de sus historias.
Es lectora desde hace más de 20 años. Su esposo fue su principal influencia. Recuerda que su primera lectura fue El ángel número doce (1993), de Og Mandino. A partir de ahí forjó un camino de letras a través de lecturas como El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha (1605), de Miguel de Cervantes Saavedra y muchas otras.
“No sé cómo explicarlo. Los libros me dan mucha tranquilidad y me gusta mucho tener esa conexión. Siento que tengo una conexión con los libros, definitivamente. Me gusta que estén cuidados, que no se maltraten, que estén en las mejores condiciones para que, a pesar de que sean usados, cuidarlos para que las personas los vean útiles a pesar de sus condiciones. Pero sí, en palabras precisas, sí es amor por los libros, definitivamente”.
Libros que vuelven a vivir
Con ese ímpetu, hace cuatro años, Díaz Zúñiga comenzó a vender libros usados a través de las redes sociales. Fue un proyecto que fundó junto a su esposo y, en un principio, empleó la cajuela de su automóvil para trasladar los volúmenes a distintos puntos de la ciudad. Luego, ambos aprovecharon un espacio bajo las escaleras de su domicilio para crear una pequeña librería. Finalmente, encargaron la construcción de una carreta de madera, con un diseño propio, y desde el 23 de abril de 2026 (Día Mundial del Libro) se convirtió en su librería móvil: Momento de Leer TRC.
“Normalmente, mi esposo y yo trabajamos, pero queríamos hacer algo diferente para emprender, específicamente con libros usados; muchas veces los tiran o se van a la basura, cuando realmente se les puede dar una segunda oportunidad. Ese es el objetivo de este proyecto: que los libros no vayan al botadero. Más bien hay que seguir dándoles vida y eso depende de que alguien lo promueva”.
Entre las maderas de la librería móvil es posible apreciar narrativas de todo tipo. Hay una sección exclusiva para libros en inglés. Otra para libros infantiles, novelas, clásicos y ejemplares de superación personal. Mientras que una hilera con ejemplares de la colección Las 100 Joyas del Milenio y una imagen de Edgar Allan Poe terminan por decorar la parte superior.
En la parte inferior, la carreta tiene una vitrina donde es posible observar más libros. Allí están los ejemplares de Victoria Holt, Taylor Caldwell, Irving Wallace y Jeffrey Archer. Además de otros artículos relacionados con la venta literaria, como un rompecabezas, separadores y sujetalibros.
En su ensayo “Street Haunting”, publicado en 1927, Virginia Woolf expresa que los libros de segunda mano son libros salvajes, sin hogar, pues se unen como “aves de plumas abigarradas” y poseen un encanto del que carecen los volúmenes domesticados de las bibliotecas. Laura Liliana Díaz Zúñiga parece seguir este mismo pensamiento y se ha hecho de proveedores y donantes que le surten de ejemplares usados.
“El nombre de Momento de Leer significa que cualquier momento es para leer: cuando uno está esperando una cita médica, cuando uno va en el camión, cuando uno está en su receso en la universidad, en la hora de comida… cualquier momento es bueno para leer, por eso ese nombre”.

Una carreta llena de historias
Y es que para la lagunera no existe nada mejor que sentir las pastas y las páginas de un libro, respirar su aroma, dejarse llevar por las historias que alberga e imaginar mundos que sólo existen a través de las palabras.
“Es bien importante leer. Lo que pasa es que ahorita, con la tecnología, es muy válido leer virtualmente, pero nada como tener un libro físico, tenerlo en nuestras manos y que lo sintamos, porque realmente nos hace transmitir esa parte de sentir qué es lo que estamos leyendo. Es muy padre imaginarnos, nos hacen imaginarnos, dan enseñanza, nos hacen sentir muchas emociones”.
Laura Liliana Díaz Zúñiga es una persona optimista y planea que su emprendimiento crezca y pueda llegar a más personas, por lo que no descarta hacer alianzas y colaboraciones con otro tipo de establecimientos.
“Queremos estar con mayor presencia en cafeterías, que nos den la oportunidad de tener un espacio para que todavía estén más cerca de las personas nuestros libros. Que estén más presentes los libros, las páginas, las hojas y que a la gente le interese tener el hábito de la lectura”.
La librería móvil Momento de Leer TRC se ubica en la plaza del fraccionamiento Residencial la Hacienda, sobre la calzada Manuel Gómez Morín y Paseo del Caporal, el primer viernes de cada mes y los sábados restantes en un horario de 17:00 a 19:30 horas.
Quien se interese en contactar a esta librería móvil puede hacerlo a través de las redes sociales de Facebook, TikTok e Instagram, así como al WhatsApp 871 141 8814.
“Los invitamos a que vengan. Hasta les tenemos una silla para que se sienten y puedan ponerse a leer. También está la banquita, donde pueden tener un rato muy agradable con los libros, para que se despejen de la vida diaria”, concluyó.


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