Monseñor Néstor Martínez llama a fortalecer atención ante intentos de suicidio en Monclova
Tras dos intentos de suicidio registrados durante el fin de semana en Monclova, monseñor Néstor Daniel Martínez Sánchez, vicario general de la Diócesis de Saltillo y párroco de Santiago Apóstol en Monclova, hizo un llamado a fortalecer el acompañamiento espiritual, familiar y profesional de las personas que atraviesan crisis emocionales.
Señaló que la pérdida del sentido de la vida y el alejamiento de Dios pueden influir en quienes enfrentan situaciones de desesperanza, aunque subrayó la importancia de buscar ayuda especializada para atender estos casos.
El sacerdote explicó que muchas personas orientan su vida hacia bienes temporales, como el éxito, las relaciones sentimentales o el reconocimiento, y cuando éstos desaparecen pueden experimentar un profundo vacío. Indicó que desilusiones amorosas, problemas personales o la falta de autoestima pueden derivar en conductas que deterioran la vida de quienes no encuentran un propósito que les permita superar esas circunstancias.
Intentos de suicidio requieren atención integral
Monseñor Martínez afirmó que la fe puede convertirse en un factor de esperanza para quienes atraviesan momentos difíciles, al recordar que “Dios es quien da valor a nuestra vida”. Explicó que, desde la perspectiva cristiana, reconocer la dignidad de cada persona como hija de Dios ayuda a enfrentar las adversidades con mayor fortaleza.
Añadió que muchas veces existen barreras que dificultan el encuentro con Dios y con quienes pueden brindar apoyo. Sin embargo, insistió en que es necesario abrir espacios para que las personas encuentren sentido a su vida y puedan colocar los problemas cotidianos en su justa dimensión.
Al referirse a quienes llegan a pensar en quitarse la vida, reconoció que pedir ayuda representa un esfuerzo extraordinario. Señaló que cuando una persona levanta la mano para expresar que necesita apoyo, se abre la posibilidad de recibir acompañamiento tanto de la familia como de especialistas y de la comunidad de fe.
El vicario general sostuvo que no todas las personas alcanzan a manifestar ese llamado de auxilio antes de una crisis, por lo que consideró indispensable que familiares y amigos permanezcan atentos a las señales de alerta que puedan presentarse.

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Hombre respondió de manera positiva y aceptó recibir ayudaFamilias deben atender las señales de alerta
Entre los signos que pueden advertir una crisis emocional, mencionó cambios repentinos de conducta, aislamiento, actitudes rebeldes o comportamientos inusuales. Indicó que esas manifestaciones pueden constituir un “grito de auxilio” que no debe ser ignorado por quienes conviven con la persona.
“Voltéame a ver, escúchame, atiéndeme”, expresó al describir el mensaje que, en muchas ocasiones, transmiten quienes atraviesan una situación de sufrimiento emocional. Consideró que detectar esas señales a tiempo puede permitir una intervención oportuna.
Monseñor Martínez recomendó que las familias recurran tanto al apoyo profesional como al acompañamiento espiritual. Explicó que ambas herramientas son complementarias, ya que los especialistas cuentan con la preparación necesaria para atender problemas de salud mental, mientras que la fe puede ofrecer esperanza y fortaleza durante el proceso de recuperación.
Si tú o alguien cercano está en una crisis emocional o tiene pensamientos de hacerse daño, es importante buscar ayuda inmediata. En México puedes comunicarte a la Línea de la Vida al 800 911 2000 o al 911 si existe un riesgo inminente.