Mujeres salvan el empleo en México: Suman 578 mil puestos mientras los hombres pierden 845 mil en un año
En septiembre de 2026, el mercado laboral mexicano mostró un cambio en su dinámica de género: las mujeres sumaron 578 mil ocupaciones en un año, mientras los hombres perdieron 845 mil puestos, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Caída neta en la población ocupada
Este comportamiento asimétrico provocó un descenso anual neto en la población ocupada total, la cual cerró el noveno mes en 60 millones de personas, lo que equivale a una reducción de 267 mil puestos en comparación con septiembre de 2025.
La contracción general del empleo afectó directamente el volumen de la población económicamente activa, que sumó 61.7 millones de personas en septiembre de 2026, registrando una caída anual de 359 mil ciudadanos de 15 años y más.
Como consecuencia de este menor flujo de personas buscando o desempeñando un empleo, la tasa de participación económica retrocedió al ubicarse en 58.5% frente al 59.6% reportado en el mismo mes del año anterior.
En el desglose por sexo, la tasa de participación de las mujeres avanzó ligeramente 0.1 puntos porcentuales para llegar a 45.7%, mientras que la participación masculina cayó drásticamente 2.4 puntos porcentuales, descendiendo hasta el 73.0%.
Desocupación y subocupación bajan
Por otra parte, los indicadores de desocupación y subocupación mostraron reducciones que sugieren un mercado con menor presión de búsqueda, pero más contraído.
La población desocupada total se situó en 1.8 millones de personas, implicando una disminución de 92 mil desempleados respecto a septiembre de 2025 y fijando la tasa de desocupación en 2.8%.
El desempleo femenino se redujo a 704 mil personas con una tasa del 2.7%, en tanto que la desocupación en los hombres se ubicó en 1.1 millones, manteniendo una tasa del 2.9%.
Asimismo, la población subocupada, que abarca a quienes tienen la necesidad y disponibilidad de trabajar más horas, bajó a 4.0 millones de personas, estableciendo una tasa de subocupación del 6.7% que resulta inferior al 7.3% del año pasado.
Empleo subordinado cae; crece el trabajo por cuenta propia
El impacto de la pérdida de empleos se concentró con mayor fuerza en la modalidad de contratación fija y remunerada.
Las estadísticas del organismo muestran que la categoría de trabajadores subordinados y remunerados disminuyó en 782 mil personas, quedando en un total de 41.0 millones de empleados.
En contraste, el autoempleo y las actividades independientes sirvieron como válvulas de escape, ya que los trabajadores por cuenta propia aumentaron en 510 mil personas para llegar a 13.4 millones, y los empleadores crecieron en 81 mil personas, alcanzando un volumen de 3.7 millones.
El eslabón restante lo conformaron 1.9 millones de personas que colaboraron en negocios familiares sin recibir un salario monetario directo.
Sectores con mayores pérdidas
En materia sectorial, las actividades de campo y la infraestructura resintieron los peores saldos del periodo.
Los ramos económicos con los descensos más severos en su personal ocupado fueron la agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca con una pérdida de 199 mil puestos, seguida de cerca por el comercio con 191 mil empleos menos y la construcción con una baja de 167 mil plazas.
En la composición general, los servicios se mantuvieron como el principal motor de empleo al concentrar 27.0 millones de personas, seguidos por el comercio con 11.9 millones, la industria manufacturera con 9.4 millones, el sector agropecuario con 6.3 millones y la construcción con 4.6 millones.
Informalidad laboral con movimientos mixtos
Las condiciones de informalidad y vulnerabilidad laboral reportaron movimientos mixtos durante el noveno mes de 2026.
La tasa de informalidad laboral se ubicó en 54.3% de la población ocupada, lo que se traduce en 32.6 millones de personas laborando sin el reconocimiento de su fuente de trabajo o careciendo de seguridad social, una ligera mejora frente al 54.9% previo.
No obstante, la tasa de ocupación en el sector informal, correspondiente a los micronegocios no registrados, se elevó 0.7 puntos porcentuales hasta alcanzar el 29.4%, equivalente a 17.6 millones de personas, evidenciando un traslado de la fuerza de trabajo hacia unidades económicas de menor escala y nula regulación.