Mujeres transforman la forma de invertir en México y apuestan por portafolios de largo plazo
El rostro de la inversión en México está cambiando. La edad promedio de quienes participan en la Casa de Bolsa es de 36 años, un perfil que se caracteriza por la administración activa de portafolios integrados principalmente por fondos y bonos corporativos, bancarios y gubernamentales, con horizontes de mediano y largo plazo. Estas inversiones buscan un crecimiento sostenible y, en muchos casos, se orientan hacia proyectos vinculados con la inclusión, la sostenibilidad y el desarrollo comunitario, con la visión de generar impacto positivo en las próximas generaciones.
GBM, institución financiera que gestiona nueve de cada diez cuentas de inversión en casa de bolsa en el país, presentó una radiografía del perfil de las mujeres inversionistas. La Ciudad de México concentra el mayor número de ellas, seguida por el Estado de México, Jalisco, Veracruz, Nuevo León y Puebla, entidades que destacan por su dinamismo económico y la democratización digital de los mercados.
Aunque persisten obstáculos que frenan el crecimiento patrimonial de las mujeres, como la sensación de no estar suficientemente preparadas, el perfeccionismo o la tendencia a delegar decisiones financieras, cada vez son más quienes toman control de sus inversiones.
“No es necesario saberlo todo para empezar, sino construir gradualmente un camino hacia la libertad financiera”, señaló Miriam Acuña, Economista en Jefe de GBM. La especialista destacó que la integración estratégica de la mujer en el ecosistema financiero podría representar una inyección de 6.9 billones de pesos al PIB nacional en la próxima década, según estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El interés creciente por invertir ha impulsado la demanda de asesoría financiera especializada, un acompañamiento que permite definir objetivos con mayor claridad y evitar decisiones impulsivas frente a la volatilidad de los mercados. En este terreno, la presencia de mujeres asesoras financieras ha cobrado relevancia. En GBM, el 25% de los asesores propios y el 30% de los afiliados son mujeres, quienes aportan disciplina, capacidad de análisis y una visión diferenciada que contribuye a la construcción de portafolios más alineados con las necesidades de inversionistas en distintas etapas de vida.
Mónica Leija Ruiz, Cofundadora de Shield Capital y Asesora Financiera Afiliada a GBM Advisors, subrayó que la participación femenina en la asesoría ha crecido de manera gradual, aunque aún es necesario impulsar la formación y certificación de más profesionales para atender la creciente demanda. “Más allá del género, el conocimiento, la preparación continua y la experiencia son los factores que permiten fortalecer la presencia de las mujeres en esta industria”, afirmó.