Doble concierto para violín de Johann Sebastian Bach en Re Menor BWV 1043 Este concierto es realidad un Concerto grosso, pues está compuesto por un concertino, es decir, una pequeña sección de solistas, que en este caso son dos violines, y de una sección mayor, denominada Ripieno o tutti, conformada por 2 violines, 1 viola, cello y bajo continuo.
Durante mucho tiempo se pensó que este concierto era contemporáneo de los afamados conciertos de Brandemburgo, entre 1717 y 1723 en Cöthen, sin embargo, hoy sabemos que es una obra más madura que data de 1730 escrita ya en Leipzig. Bach siempre admiró a Antonio Vivaldi y se dice que fue a través de él, que logró establecer en el S. XVIII, la forma definitiva del CONCIERTO: Rápido, lento, rápido.
Pero el elemento más importante que es digno de un acercamiento filosófico por parte de Bach es el tema del Ritornello. En términos muy sencillos, un ritornello es la repetición de una sección o fragmento de una obra. Bach adapta la forma vivaldiana del ritornello, en donde se repiten episodios, pero lo hace de una manera mucho más elaborada y profunda. Este fenómeno puede escucharse cuando un tema entra y sale pero retomado por instrumentos diferentes y en diferentes tonalidades, dando la idea de perspectiva o de eco. De hecho, los tres movimientos aluden de forma persistente a esta idea de ritornello o de dar vueltas, haciéndonos sentir no en un carrusel "en plano", sino más bien en un bucle o en un torbellino en el que vamos cayendo y subiendo. Sí, así como esas pinturas de Escher donde subir se convierte en bajar, y para colmo, al final darnos cuenta de que al lugar al que llegamos es exactamente de donde partimos. El concepto de bucle es lo que de alguna manera define la naturaleza, pues en ausencia de un testigo que establezca "cómo son las cosas", es el observador en relación con lo observado el que terminará construyendo la realidad…, que por cierto es dinámica.
La naturaleza nunca puede ser la misma pues siempre se generan bucles de realimentación que la reconfiguran y redefinen a perpetuidad. A lo largo del concierto doble en re menor, Bach nos presenta pequeños temas o motivos que siendo iguales, en realidad no lo son, pues al reflejarse uno sobre otro, encuentran su identidad absoluta. El segundo movimiento, para mí, el tema más sagrado y profundo de Bach, nos presenta dos violines conversando con el mismo tema, pero entrando y saliendo de un espectro de emociones que van desde la agonía, la ternura, la desesperanza, hasta la aceptación de nuestra infinitud, pues todo está en un ritornelo infinito que se alimenta y realimenta momento a momento.
El último movimiento vuelve a presentar la idea del espejo o de la perspectiva en donde lo que vemos es sólo una insinuación de lo que puede ser. Son dos temas que se persiguen y nunca se alcanzan en un ambiente de gran dinamismo y energía.
En este orden de ideas, Martin Buber, en su libro "Yo y Tú" señala que estas son protopalabras que establecen relaciones en donde sólo a través del uno puede existir el otro. EL Doble Concierto para violín de Bach es un reflejo o invitación a ser en el otro…, ya que sin el otro nada somos.
Un Bucle para la eternidad.