Al presentar su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que en la cuarta transformación no hay divisiones ni rompimientos, porque lo único que existe es la defensa del pueblo de México y su dignidad.
En medio de versiones sobre una fractura en la 4T, alentada por la reciente crisis política en Sinaloa y los desplantes de figuras vinculadas al obradorismo, la Presidenta Claudia Sheinbaum negó que existan divisiones o rompimientos dentro del movimiento.
La Mandataria lanzó el mensaje al cierre de su Segundo Informe de Gobierno, luego de semanas en las que el regreso de Rubén Rocha a la gubernatura de Sinaloa, la respuesta de la propia Sheinbaum quien reprobó la "ambición desnuda del poder por el poder", y los episodios protagonizados por Andrés Manuel López Beltrán, abrieron cuestionamientos sobre la cohesión interna del oficialismo.
"Somos parte del proyecto de la Cuarta Transformación de la vida pública, que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos. Lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad", afirmó.
El pronunciamiento se registró después de que la crisis de Sinaloa colocó la discusión sobre una posible ruptura política entre Sheinbaum y el grupo identificado con el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador.
Rocha, cercano al tabasqueño, regresó el 21 de agosto a la gubernatura después de 112 días de licencia, sin informar previamente a la Presidenta y pese a las investigaciones abiertas tras los señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
La decisión provocó un cierre de filas de Morena y sus aliados alrededor de Sheinbaum, mientras el Gobierno federal se deslindó de la reincorporación y la Mandataria la calificó como "imprudente"; tras permanecer 34 horas nuevamente en el cargo, Rocha solicitó otra licencia.
En días pasados, ante las versiones de que López Obrador había alentado el regreso del sinaloense, luego del retiro de su visa or parte de EU, Sheinbaum negó haber hablado con el ex Presidente sobre el caso y calificó esa interpretación como "política de ficción".
Ayer, sin mencionar a ninguno de sus correligionarios, Sheinbaum aprovechó para llamar a los morenistas y aliados a preservar los principios con los que la 4T llegó al poder.
"Tenemos la responsabilidad histórica de garantizar el camino de la honradez y de un Gobierno que esté al servicio del pueblo", expresó.
"No olvidemos nunca que la autoridad política y moral se escribe todos los días, esa no se adquiere ni con todo el dinero del planeta", advirtió de cara al proceso electoral que se avecina.
Sheinbaum sostuvo que la permanencia del proyecto depende de mantener esos principios y vinculó la unidad interna con los resultados de su Administración.