No necesitas ser millonario para proteger tu patrimonio
Tenemos contraseña para nuestras redes sociales, respaldo de las fotos del celular y hasta una playlist para cada estado de ánimo. Sin embargo, cuando se trata de dejar claro qué pasará con nuestro patrimonio, muchas veces aplicamos el clásico “luego lo veo”.
Hacer un testamento es también una decisión financiera. Más que pensar en escenarios complicados, se trata de organizar hoy lo que has construido y facilitar las cosas para quienes más te importan. Y ojo, no necesitas tener una fortuna.
Qué permite un testamento
Existe la idea de que hacer testamento es cosa de millonarios, grandes empresarios o familias de serie con mansión y drama por la herencia. La realidad es mucho más sencilla.
Un testamento permite establecer qué quieres que suceda con tus bienes y derechos cuando ya no estés. Puede incluir una casa, un automóvil, inversiones o cualquier otro elemento de tu patrimonio.
Y no significa perder el control sobre ellos, ya que puedes venderlos, modificarlos y actualizar tu testamento cuando lo consideres necesario.
Por qué también forma parte de la administración patrimonial
Administrar el patrimonio va mucho más allá de ahorrar, invertir o comprar bienes. También implica decidir cómo protegerlos y qué ocurrirá con ellos en el futuro.
Un testamento ayuda a dejar instrucciones claras y puede evitar que tus familiares tengan que enfrentar un proceso de sucesión intestamentaria, que suele implicar trámites, costos y tiempo para determinar quiénes tienen derecho a recibir los bienes.
Revisa beneficiarios en cuentas y seguros
Tu testamento no es lo único que debes revisar. Si tienes una cuenta bancaria o un seguro de vida, también es importante verificar quiénes aparecen como beneficiarios.
La Condusef recomienda poner atención a la designación de beneficiarios tanto en cuentas bancarias como en seguros y conocer qué sucede con los recursos en caso de fallecimiento del titular.
Septiembre, una oportunidad para hacer el trámite
En México, septiembre es conocido como el Mes del Testamento. Durante esta campaña, las notarías participantes suelen ampliar sus horarios, ofrecer asesoría jurídica gratuita y aplicar descuentos en sus honorarios, que pueden llegar hasta 50%, dependiendo de la entidad.
Así que, si llevas meses o años pensando “algún día hago mi testamento”, septiembre puede ser un buen momento para dejar de posponerlo.
Primeros pasos
El primer paso es sencillo: haz una lista de tus bienes, cuentas, inversiones y seguros; revisa quiénes aparecen como beneficiarios y piensa a quién quieres proteger.
Después, acércate a una notaría para conocer los requisitos y realizar el trámite.