Carlos Raúl de Alba y Estela Castores.
Hay quienes llevan años imaginando el momento de recibir una buena noticia, y para un grupo de jóvenes ese momento ya llegó. Con la emoción todavía fresca, los primeros estudiantes admitidos para el próximo ciclo se reunieron con sus familias en una cena de bienvenida donde sobraron los planes, las preguntas y las ganas de que empiece la nueva etapa.
Entre brindis y conversaciones, los futuros alumnos del Tec de Monterrey compartieron las carreras que eligieron y las metas que quieren alcanzar, mientras sus padres celebraban orgullosos el esfuerzo detrás de cada logro. La explanada del edificio redondo fue el escenario de una noche para sentirse parte de la comunidad teca desde antes de llegar al campus, con la certeza de que el camino apenas comienza.