No sería la primera vez que México tendría que recorrer en solitario el camino político que demanda la defensa de la soberanía frente a Estados Unidos -lo hizo durante la Revolución- pero es de desear que las próximas elecciones en Brasil no le entreguen el poder a la derecha para que México pueda mantenerse en compañía de ese país en el empeño porhacer frente a la política imperial de Donald Trump.
Pese a lo asimétrico del choque, los indicadores llevan a concluir que en el Medio Oriente los Estados Unidos y su aliado Israel no han ganado la guerra que ellos mismos desataron contra Irán en febrero. Y esos indicadores no son otros que los objetivos públicamente anunciados por los propios atacantes y que hasta hoy no han alcanzado plenamente o que de plano ya fracasaron. Lo que el presidente norteamericano se propuso lograr al anunciar al mundo su decisión de atacar a Irán erala rendición incondicional de ese país, la destrucción total desus instalaciones nucleares, la destrucción del arsenal y de las fábricas de misiles balísticos iranís, poner fin al apoyo de ese país a los grupos armados en la región -Hezbolá, Hamás y los hutíes- y, finalmente, cambiar el régimen teocrático de la antigua Persia por uno más afín a Washington.
Sin embargo, ahora lo que Trump intenta es algo menos espectacular: apenas negociar los términos de una tregua para evitar una crisis de la economía mundial por la disminución en el suministro de petróleo proveniente del Golfo Pérsico. Es evidente que Washington ha causado y puede seguir causando un gran daño a la infraestructura militar y civil de Irán, pero no ha logrado cabalmente ninguno de sus objetivos iniciales. Por otro lado, es claro que la resistencia de Irán ha modificado la configuración política de la región y no en el sentido deseado por los gobiernos de Washington y Tel-Avivy que era poner fin al papel de ese país como potencia regional.
En términos humanos el costo pagado por Irán y sus aliados en el Líbano ha sido alto: 3,400 muertos en Irán y alrededor de 4,000 mil el Líbano. Sin embargo, Irán ha sabido usar muy bien sus misiles y drones contra las bases norteamericanas en la región y, sobre todo, ha mostrado su capacidad para interrumpir el suministro de petróleo y fertilizantes al mercado mundial. Por eso y contra su voluntad, Trump se ha visto obligado a olvidar sus demandas de rendición incondicional y cambio de régimen y hoy se limita a buscar un acuerdo sobre cómo reducir el proyecto atómico del país de los ayatolas.
En contraste con lo que está ocurriendo en el Medio Oriente, en el hemisferio occidental, particularmente en la América Latina, el proyecto imperial de Trump para reafirmar a su país como el gran e indiscutible poder dominante en el hemisferio pareciera imponerse sin grandes problemas, lo que para México no es una buena noticia. Veamos.
En Venezuela la "presidenta encargada", Delcy Eloína Rodríguez, cumple sin chistar lo que Washinton le ordena sobre todo en materia petrolera. En Colombia el candidato presidencial de derecha recibe las felicitaciones de Trump y su secretario de Estado, y al felicitarle le han asegurado todo el apoyo de Washington pues como le expresó Marco Rubio:"El futuro de Colombia está por venir". Obvio que todo futuro está por venir, pero lo sustantivo de ese futuro es que el derechista De la Espriella, que como Trump transita sin escalas de empresario a presidente, tiene como tarea impedir que Colombia quedara en manos de personas como Iván Cepeda, que según Trumpes "un marxista radical", y en cambio marche por el camino que ya recorren Argentina, Ecuador, El Salvador y que Chile también ya inició guiado por un personaje identificado con el pinochetismo. Y eso no es todo, sino que también el Perú que será gobernado por Keiko Fujimori también es candidato para añadirse a ese grupo en la medida en que el fujimorismo es un movimiento personalista y populista de derecha, aunque ante la señora Fujimori tendrá que mostrar que puedeman tenerse al frente de una presidencia particularmente inestable somos es la peruana.
En fin, que en el futuro inmediato el proyecto que tiene como bandera a la llamada "Doctrina Donroe" tiene frente a sí un horizonte mucho más propicio que el que enfrenta en el Medio Oriente. Y vale cerrar este recuento reconociendo el creciente daño del bloqueo energético norteamericano a Cuba y el cerco que la derecha local apoyada por el Departamento de Estado a construido en torno a la presidencia de Bernardo Arévalo en nuestra vecina Guatemala.
https://lorenzomeyercossio.com/
contacto@ lorenzomeyercossio.com