Lucha incansable. María Elena Salazar busca a su hijo Hugo desde julio de 2009 (EL SIGLO DE TORREÓN / ENRIQUE CASTRUITA)
María Guadalupe Pérez Ayala, madre de Jovanna Dibanhi Aguilar Pérez (desaparecida el 25 de junio de 2021), toma el micrófono emocionada. Su voz es la voz de su hija, resuena. Agradece la invitación a la presentación del libro ‘En los ojos de mi madre. Historias de vida de personas ausentes’, donde ella misma contribuye con su testimonio. La mujer observa a los estudiantes que han llenado la Sala Kino de la Universidad Iberoamericana Torreón. A ellos también les agradece, porque afirma que en esta lucha: “Muchos nos han dejado solas; hasta la misma familia se va, los mejores amigos. Nos dejan solas, luchando por nuestros hijos ”.
Este martes 25 de agosto es la tercera vez que se presenta el libro ‘En los ojos de mi madre’. La primera ocurrió en mayo pasado, durante la Feria Internacional del Libro Coahuila efectuada en el Centro de Convenciones Torreón. Y la segunda hace apenas unos días en la Librería El Astillero. Hoy, este proyecto surgido desde la Universidad Iberoamericana, muestra su contenido a los estudiantes en aras de generar conciencia y sensibilizarlos sobre el tema de las desapariciones de personas en la región.
María Guadalupe Pérez Ayala no está sola en la mesa. La acompañan Janet Alejandra Amaya Caldera, madre de Pablo Jared Vallejo Adame (desaparecido el 30 de julio de 2024) y de María Elena Salazar, madre de Hugo Marcelino González Salazar (desaparecido el 20 de julio de 2009). Además de Érika Soto y Karime Medina Vázquez, coordinadoras de la publicación, y de Daniela Martínez, abogada y presentadora.
La señora Guadalupe relata la desaparición de su hija Jovanna, cuando la joven tenía apenas 22 años. “Se enamoró, se enamoró de una persona y me la desapareció”. Indica que su desaparición afectó a toda la familia, especialmente a su hija menor y a su nieta de nueve años. “La seguimos buscando. Hasta el día de hoy, mi vida está detenida”.
Es por esto que el libro ‘En los ojos de mi madre’ intenta dar un enfoque a historias como la de Jovanna: mostrar una narrativa más humana, sensible, que hable de las vidas de quienes están ausentes; dar voz a las madres buscadoras, escucharlas desde su incertidumbre.
La idea surgió de Karime Medina durante su servicio social y fue secundada por la socióloga Érika Soto a través del Observatorio de Violencias Sociales y Experiencias Comunitarias. En total, el volumen se conforma por ocho relatos narrados por las propias madres sobre aspectos de vida de sus hijos desaparecidos en la Comarca Lagunera entre 2008 y 2024. Para ello se empleó el método biográfico y el trabajo impreso se adentra en las dimensiones humanas que suelen quedar fuera de los expedientes oficiales.
El turno es de Janet Alejandra Amaya Caldera. Su hijo Jared desapareció a los 33 años de edad cuando se dirigía a su trabajo en Químicas del Rey. Han pasado dos años desde entonces. La madre agradece a Karime Medina y a Érika Soto por su sensibilidad, y afirma que la publicación del libro es prueba de que sigue habiendo gente buena en la sociedad.
“Porque este libro está hecho con mucho amor por parte de todas las personas que están incluidas. Porque más allá de hablar de un libro donde se especifique cómo fueron los procesos de la desaparición de una persona, habla realmente de lo que son nuestros hijos”.
El turno final es para María Elena Salazar, integrante de Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila (FUNDEC). Una madrugada de 2009, descubrió que su hijo Hugo no había llegado a casa. Hugo recién se había recibido de la carrera como mercadólogo, tenía grandes metas para su vida y había comenzado a llenar solicitudes de empleos. Hugo salió la noche anterior para divertirse con unos amigos. Hugo no volvió.
Por eso María Elena Salazar habla de frente a los estudiantes de la Ibero y, además de compartirles su historia, les explica el papel que ellas como madres buscadoras juegan en una sociedad que parece ignorarlas.
“La sociedad de repente es indiferente, de repente hacemos marchas, hacemos eventos y estamos nomás nosotras: los padres, las madres, los compañeros entre nosotros. Y la sociedad nos ve apática […] Sigue habiendo desapariciones e incluso estamos luchando para que ustedes no formen parte de esa estadística. Nosotros estamos luchando para que sus madres, sus padres, no tengan que estar de este lado como nosotras”.
En la actualidad, según el Informe Nacional de Personas Desaparecidas 2026, México registra 134 mil 257 personas desaparecidas. En lo que respecta a Coahuila, la cifra es de 3 mil 692 vidas ausentes. Otro número duele en el corazón de María Elena: el 17, los años que su hijo tiene desaparecido.
“Nos tomaron en cuenta para ser la voz de nuestros hijos”.

