Obispo de Gómez Palacio llama a no dispersar ni guardar en casa las cenizas
En el marco del Día de los Fieles Difuntos, el obispo de la Diócesis de Gómez Palacio, Jorge Estrada Solórzano, recordó que las cenizas de los difuntos deben recibir un trato digno y respetuoso, por lo que exhortó a evitar su dispersión, así como transformarlas en recuerdos, joyas u otros objetos.
Ante la creciente práctica de la cremación de los cuerpos y, sobre todo, de la conservación de las cenizas en los hogares, el obispo envió un comunicado al presbiterio, laicos y a la comunidad en general con cuatro recomendaciones.
Recomendaciones sobre la cremación
La primera está relacionada con la cremación y el respeto a los restos de los difuntos.
“La Iglesia recomienda vivamente la sepultura de los cuerpos en los cementerios u otros lugares sagrados, porque expresa de manera particular la fe en la resurrección corporal y el respeto debido al cuerpo humano, que ha sido templo del Espíritu Santo. Sin embargo, la cremación no está prohibida cuando se elige por razones legítimas y no por motivos contrarios a la doctrina cristiana.
Conforme a la instrucción Ad resurgendum cum Christo (para resucitar en Cristo), emitida el 15 de agosto de 2016 por la Congregación para la Doctrina de la Fe, las cenizas deben recibir un trato digno y respetuoso. Por regla general, han de depositarse en un cementerio, columbario, cinerario parroquial u otro lugar sagrado destinado a este fin por la autoridad eclesiástica competente. Por estas razones, exhorto a los fieles a evitar la dispersión de las cenizas en la tierra, el agua o el aire, así como su transformación en recuerdos, joyas u otros objetos. Estas prácticas no corresponden a la fe cristiana en la resurrección ni al respeto que merecen los restos mortales de quienes nos han precedidos”.
Conservación de cenizas en casa
También exhortó a no mantenerlas en casa, sin pretender que se disminuya el cariño hacia sus seres queridos.
“Solamente ante circunstancias graves y excepcionales, y de acuerdo con las condiciones culturales locales, el Ordinario del lugar puede conceder el permiso correspondiente, conforme a lo establecido en la instrucción citada y en coordinación con la Conferencia Episcopal. Por tanto, la conservación doméstica no debe considerarse una opción ordinaria ni un permiso automático. Las cenizas tampoco pueden dividirse entre distintos núcleos familiares”, recalcó.
Celebraciones religiosas
En sus recomendaciones, también explicó que en las misas de aniversario u otras celebraciones no deberán estar presentes las cenizas de los difuntos.
“Si las exequias se celebran ante la urna, al concluir la celebración esta deberá trasladarse al cementerio, columbario o lugar destinado a su depósito. La urna con las cenizas no deberá llevarse nuevamente al templo para las Misas de aniversario ni para otras celebraciones conmemorativas. Esta disposición no impide celebrar la Eucaristía por el eterno descanso del difunto, orar por él ni recordar su vida y testimonio de fe”, detalló el obispo en su comunicado.
Razón por la que invitó a los sacerdotes y agentes de pastoral a ofrecer a las familias una explicación clara de estas disposiciones, ayudándolas a encontrar formas auténticamente cristianas de expresar su amor y mantener viva la memoria de quienes han partido.
Y en su cuarta recomendación, pidió reforzar estas disposiciones desde la catequesis.