La ejecución de distintas obras viales y de infraestructura sanitaria al mismo tiempo han complicado la movilidad en diversos puntos de la ciudad, lo que llega a generar molestia e incomodidad entre automovilistas que ven interrumpidos sus trayectos de rutina.
Los trabajos involucran vialidades principales, como es el caso del bulevar Independencia y la calzada Abastos, donde se construye el sistema vial que presenta un avance cercano al 50 por ciento y estará terminado el mes de noviembre de este mismo año.
Aunque la circulación no se ha interrumpido por completo, la restricción a un solo carril genera retrasos pese a todas las alternativas que se han tratado de implementar, desde el apoyo presencial con agentes viales, el sistema de “uno a uno” que pocos respetan, hasta la apertura de una calle alterna en terrenos del aeropuerto.
Además, el paso por el Nudo Mixteco está cerrado y es necesario hacer rodeos o bien esperar en medio del congestionamiento para transitar en el sector norte.
En este caso, el bulevar Constitución que es utilizado como vía alterna también se encuentra saturado sobre todo en “horas pico”, cuando los elementos de la Dirección de Tránsito y Vialidad no se dan abasto ante las largas fila de vehículos para desfogar la circulación.
Otra de las obras en proceso es el Sistema Vial Revolución-Vasoncelos, en el que a partir de la semana que terminó entraron en vigor los cierres parciales de circulación, en sentido de oriente a poniente.
Aquí, el avance es mucho menor pues los trabajos arrancaron hace pocas semanas, en tanto que los plazos establecidos para su terminación es de 18 meses. Al tratarse de otra vía principal en el sector oriente de Torreón, no hay vía alterna que desfogue el enorme aforo vehicular que ahí se registra, al ser además una vía directa de comunicación al municipio de Matamoros.
Obra sanitaria
El Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) Torreón lleva a cabo la sustitución de líneas de colectores sanitarios colapsados en vías de circulación como las calzadas Paseo de la Rosita y recientemente en la Saltillo 400.
En el primer caso, las obras iniciaron a mediados de enero de este año y están proyectadas para un término de tres meses, según el gerente del organismo, Roberto Escalante, llevan un 50 por ciento de avance, aunque los vecinos del sector han señalado un escaso avance y las molestias que de ahí se derivan, como el cierre parcial de la circulación, la falta de señalamientos y el nulo apoyo de agentes viales para agilizar la movilidad.
En la Saltillo 400, los trabajos iniciaron en días pasados en el cuerpo de norte a sur, por lo que la circulación se mantiene a contraflujo en el cuerpo de sur a norte.
Cabe señalar que cuando se trata de obras en proceso, el límite de velocidad es de 30 kilómetros por hora, que prácticamente ningún automovilista respeta, lo cual contribuye a que se registren percances viales.