Obras viales generan quejas, pero modernizan a Torreón, reconoce Consejo de Vialidad
Obras de drenaje y vialidad en distintos puntos de la ciudad han provocado cierres parciales en áreas estratégicas del bulevar Independencia, Constitución, Revolución, la calzada Saltillo 400 y Paseo de la Rosita.
Los congestionamientos y retrasos han derivado en múltiples quejas ciudadanas, reconoció Albino Belmontes Álvarez, presidente del Consejo Consultivo de Vialidad de Torreón.
“Hay muchísimas quejas porque hay obras por todos lados”, admitió. Sin embargo, comparó la situación con las remodelaciones en una vivienda, que aunque generan molestias, finalmente representan una mejora.
“Cuando alguien construye en su casa, ya sea para poner una rampa o ampliar una recámara, lo que quiere es que se termine rápido. Lo mismo pasa en la ciudad, la gente reclama que se haga una sola obra, pero eso implicaría tardar años en concluir una obra”, explicó.
El dirigente señaló que la inconformidad es comprensible, pero recordó que durante años la crítica recurrente era la ausencia de proyectos de infraestructura.
“Antes se decía: ‘No hay obras para Torreón’. Ahora que sí las hay, la queja es que son demasiadas. En realidad, lo que está ocurriendo es que la ciudad se está modernizando”, puntualizó.
Belmontes recomendó a los ciudadanos tomar previsiones, salir más temprano, buscar rutas alternas y asumir que los desvíos son parte del proceso de transformación urbana.
“Afortunadamente sí hay rutas alternas, aunque impliquen más altos o trayectos más largos. Lo importante es que Torreón no se rezague”, dijo.
El Consejo Consultivo de Vialidad respaldó la estrategia de ejecutar varias obras de manera simultánea, en lugar de prolongar una sola intervención durante años.
“Si se hiciera una obra por año, el rezago sería enorme. La idea es que Torreón avance en drenaje, pavimento y movilidad al mismo tiempo”, explicó.
Aunque las molestias actuales son evidentes, el organismo insistió en que los beneficios serán duraderos con mejores vialidades, drenajes más eficientes y una ciudad con infraestructura acorde a sus necesidades de crecimiento.
“Las quejas son naturales, pero debemos entender que las obras son para beneficio de todos. Lo que hoy incomoda, mañana será una mejora”, concluyó Belmontes.