Ofrecen la conferencia “De la Laguna al desierto” en el Museo Madero-Madero-Centenario de la Revolución
En el Museo Madero-Madero-Centenario de la Revolución se impartió la conferencia “De la Laguna al desierto”, por la investigadora Clara González Cavazos, quien ofreció a los asistentes un recorrido histórico sobre la transformación de la Comarca Lagunera a lo largo del tiempo.
Durante la charla se abordaron momentos clave que han marcado la identidad del territorio; se destacó que en sus orígenes la zona era conocida como Laguna Grande de la Nueva Vizcaya, y que uno de los primeros en explorarla fue fray Pedro de Espumadera.

VER MÁS Ofrecen plática sobre acoso escolar a alumnos de secundaria en San Pedro
Autoridades abordan bullying, sus efectos y brindan herramientas de prevención a alumnos de secundariaResaltan legado de los Irritilas como primeros habitantes de la región
Los primeros habitantes eran grupos nómadas que seguían el curso de los ríos en busca de sustento; entre los datos históricos relevantes, se mencionó que en 1836 personajes como Juan Nepomuceno Flores, Juan Ignacio Jiménez y Leonardo Zuloaga adquirieron las primeras tierras de la región. Más adelante, durante el siglo XIX, surgieron problemáticas relacionadas con el control del agua, lo que eventualmente llevó a la construcción de presas iniciada en 1945.
La ponente también resaltó la importancia de los Irritilas, considerados los primeros laguneros, cuyo nombre significa “los que habitan entre ríos”.
Este grupo se caracterizaba por su estilo de vida basado en la caza, la pesca y el aprovechamiento del mezquite; para pescar, utilizaban herramientas como las “nasas”, canastas elaboradas con paja.
Más allá de los datos históricos, la conferencia enfatizó la relevancia de preservar la memoria colectiva.
González Cavazos subrayó que la identidad cultural se construye a partir del reconocimiento del pasado, de sus símbolos y referentes, los cuales permiten comprender el presente y proyectar el futuro.
Como reflexión final, se concluyó que la historia de la región, al igual que la vida misma, es un proceso constante de cambio, adaptación y regeneración.