Paco de la Fuente, un regalo de la Laguna para el universo (parte II)
Su mamá Paquita nos cuenta que antes de El alien y yo, Paco había actuado en otra película sobre el Santos Laguna, un pequeño papel que le dio experiencia.
Nos dice emocionada que la película del alien llegó a Paco porque lo vieron en una entrevista de un reportaje en YouTube. El director Jesús Magaña fue a Torreón para conocerlo y contarles detalladamente del proyecto.
Paquita comparte que la cinta está basada en un cuento del escritor lagunero Carlos Velázquez llamado “El alien agropecuario”. En ese momento, Paco anuncia que se va a ir a comprar unas gorditas. “Al rato regreso”, dice natural y libre. Su mamá aprovecha su ausencia y nos cuenta aconteceres ocurridos después de la exhibición de la película:
—Paco e Inés de Tavira fueron nominados a Actores Revelación en las Diosas de Plata. No ganaron. Paco lloró, pero Inés lo consoló. Jesús Magaña le profetizó que iba a estar nominado al Ariel y que lo iba a ganar.
Así sucedió.
Paquita nos relataba con detalle lo anterior cuando Paco vuelve con sus gorditas y se integra a la charla:
—Fui muy guapo a recibir el Ariel. Palacio de Bellas Artes, wow, padrísimo. Había preparado un discurso. Emoción al tope cuando me mencionaron.
—¿Qué sintió Paco cuando lo nominaron al Ariel? — pregunto.
—Paco dijo: “Voy a ganar el Ariel”. “Son cinco”, le dije yo, “a lo mejor no ganas”, pero Paco estaba seguro de que iba a ganar. responde Paquita, quien recuerda que le escribió el discurso por si ganaba.
—Paco lo leyó una vez —continúa ella— y se lo guardó en la bolsa del saco que llevó a la ceremonia. Al ganar la categoría de Mejor Actor Revelación, Paco leyó, pero se le hizo un nudo en la garganta, calló, el público empezó a aplaudirle y alguien gritó: “¡Bravo, Paco!”. Tomó confianza y dio las gracias.
—Gracias, Bellas Artes. Yo me decía: “aquí actuó Juan Gabriel”. —agrega Paco al discurso breve de Paquita.
—Eso lo ponía muy contento —recuerda ella—. A los cuatro años entró a un coro religioso; cantaba con mucho gusto, era sociable. A los seis años entró a gimnasia olímpica. A los ocho años entra con Juanjo Carrillo a la academia musical hasta los dieciocho años. Se aprendía los textos de todos los personajes, las coreografías se las grababa. Paco entiende las cosas que son concretas; ya con un guion él no batalla para memorizar. Lo principal es que para Paco no hay dificultades.
Como anécdota final sobre El alien y yo, Paquita recuerda que a Paco le dio “chorrillo” cuando iban a hacer la primera lectura del guion con todo el elenco:
—Estaba nervioso, pero una vez que empezó, Paco se soltó. Todos le dieron gran apoyo.
—¿Cuál es tu película favorita? —le pregunto a Paco.
— Fiebre de amor, con Luis Miguel, pero me encanta la serie Merlín.
— ¿Una canción?
— “La tecno anarcumbia del alien.”
—¿Tu actor favorito?
—Chespirito.
—¿Tu comida predilecta?
—Las gorditas de chicharrón.
—¿Tu inspiración?
—Hiromi (actriz y cantante lagunera, QEPD, gran amiga de Paco y por quien profesa un gran afecto).
Así terminamos una charla amena con Paquito y su mamá. Sus padres, Manuel de la Fuente (QEPD) y Francisca Morales, han sido fundamentales en su desarrollo humano y artístico, un ejemplo de entereza e inteligencia.
Paco de la Fuente es el único actor con síndrome de Down que ha recibido un Ariel y solo cuatro actores laguneros han ganado la máxima distinción de nuestro cine: Carmen Salinas, Humberto Zurita, Héctor Kotsifakis y Paco. Por lo pronto, esto ha sido un poco del hondo mundo imaginativo de alguien que seguirá trazando rumbos. Un actor universal: el gran Paco de la Fuente.