ESTE MUNDO ES UNA NORIA. . .
"Los políticos y los pañales deben ser cambiados con frecuencia; ambos por la misma razón".
George Bernard Shaw
De mi madre, doña Graciela, aficionada a la literatura, específicamente a la poesía, siendo yo un niño de diez años, aprendí un verso que decía:
"Este mundo es una noria
Nosotros sus habitantes,
Somos los cubos colgantes
De este mágico nocturno;
Uno gime en lo profundo
Y otro arriba canta gloria,
Pero no canta victoria,
El de abajo subirá
Y el de arriba bajará,
Este mundo es una noria . . ."
Lo aplicaba con sagacidad y sabiduría, al tratar de ilustrar el caso o la situación de una persona que ha alcanzado el éxito y se ufana de ello, y otra que quiere lograrlo, se encuentra abajo e impaciente, espera el momento oportuno para hacerlo. Aquí cabe citar la anécdota de aquel político profesional que se quejaba porque su partido tenía años de no tomarlo en cuenta en las recientes elecciones. Un conocido que por ahí pasaba, escuchó al quejoso y tratando de consolarlo le dice: "No te quejes amigo, ya sabes que la política es como la rueda de la fortuna: a veces arriba y a veces abajo" y replica aquel: "Pues dile al maquinista que le de vuelta porque ya tengo años esperando aquí abajo".
La materna enseñanza filosófica se complementaba con esta declaración: "todos tienen derecho a elevarse; para eso sólo necesitan voluntad, esfuerzo, tenacidad, rectitud, honestidad y firmeza".
Cuántos escenarios hay en el mundo que encuadran perfectamente en el Panorama descrito en los párrafos anteriores. Personas que aparentemente tienen resuelto su problema existencial, pero aún les falta para sentirse cómodos y satisfechos atender y superar una cuestión esencial de su círculo personal, familiar o social para decir he triunfado y nada está pendiente en mi vida.
Si aplicamos esta filosofía al ámbito político-electoral, podremos ver que en la competencia encontramos dos momentos cruciales. 1.- Cuando la autoridad administrativa en materia electoral, esto es el Instituto o como se llame, que en el caso de México sería el INE, institución que tras de hacer el cómputo de votos declara ganador a un partido y su candidato; éste canta gloria. 2.- Cuando el candidato y partido que supuestamente perdieron la elección no están de acuerdo con el resultado que emite el órgano electoral y muestran su inconformidad usando los medios de impugnación haciéndolos valer ante la autoridad jurisdiccional que es el tribunal electoral, que resolverá, en definitiva.
Esto significa que en su etapa de judicialización la terminación de la contienda está pendiente y hasta que se resuelva, el virtual ganador podrá cantar victoria. El resultado que emita el órgano jurisdiccional puede ser en varios sentidos: ratificando la resolución de la autoridad administrativa, modificando ésta y declarar que ha ganado quien se tenía como perdedor, decretar la nulidad de la elección y ordenando se practique otra.
El avance democrático que se ha dado en el país permite que eventualmente podamos ver una situación como la aquí descrita. Situación que espantaría a los padres y a los abuelos de muchos de nosotros ¡Cosas veredes, Mío Cid! Así que, aplicando la figura metafórica enunciada al principio, se puede decir: "El de arriba bajará y el de abajo subirá, y este mundo es una noria".
r_munozdeleon@yahoo.com.mx