En colaboración anterior apuntamos que "A 154 años de su fallecimiento, acaecido el 18 de julio de 1872, la grandeza de Juárez se reafirma y se consolida; rindiendo de esta manera homenaje "al gigante del derecho mexicano, Benito Juárez, bronce en el que resuena el más puro patriotismo, cuyo apotegma es un legado histórico, no sólo para México, sino para el mundo entero, como fórmula insuperable para lograr la convivencia armónica entre individuos y naciones".
El 18 de julio la ratificamos en el aniversario luctuoso del Benemérito. Es importante este principio político juarista, porque puede considerarse como antecedente de la Doctrina Estrada que nutre desde 1930 la tarea diplomática del Estado mexicano al universalizar los dos soportes de tal doctrina: la autodeterminación de los pueblos y la no intervención de un país en los asuntos internos de otro.
La frase fue pronunciada desde el balcón de Palacio Nacional por don Benito Juárez el 15 de julio de 1872, apenas tres días antes de su muerte, después de entrar triunfante en la Ciudad de México, tras haber derrotado y fusilado a Maximiliano de Habsburgo. En esa fecha, Juárez lanza un manifiesto proclamando el triunfo de la República y hace un llamado a la reconciliación, en los siguientes términos: "Mexicanos: Encaminemos ahora todos nuestros esfuerzos a obtener y consolidar los beneficios de la paz. Bajo sus auspicios será eficaz la protección de las leyes y de las autoridades para los derechos de todos. Entre los individuos como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz.
Confiemos en que todos los mexicanos, aleccionados por la prolongada y dolorosa experiencia de las calamidades de la guerra, cooperaremos en la tarea del bienestar y prosperidad de la Nación que sólo pueden lograrse con un inviolable respeto a las leyes y con plena obediencia a las autoridades elegidas por el pueblo".
En la Doctrina emitida en 1930 por Genaro Estrada, de quien toma su nombre, la expresión multicitada encuentra una ruta para la coexistencia y promueve la convivencia inspirada en la filosofía humanista de Emmanuel Kant, y su ensayo "De la paz duradera", resumida en el aforismo latino "sumissio juri aliena pax est".
Algunos podrían considerar que el pensamiento juarista es obsoleto y fuera de aplicación actualmente; a los que así opinan hay que decirles con respeto pero categóricamente que Juárez tiene plena vigencia en nuestros días, pues como dijimos al inicio de este Panorama, la doctrina de Genaro Estrada, secretario de Relaciones Exteriores en el gobierno de Pascual Ortiz Rubio, fue alimentada por la tesis juarista, aplicable en estos momentos en que el gobierno de la presidenta mexicana es atacado- por Donald Trump que trata de doblegarla y someterla a sus caprichos.
La Doctrina Estrada se caracteriza por la defensa de la soberanía de todas las naciones al rechazar la intervención extranjera en las decisiones o acciones internas. Es una importante aportación de México al mundo.
Sobre la paz duradera explica que solo es posible cuando se respeta el derecho; además de su valor simbólico, la frase es un axioma político que hace referencia tanto a los individuos como a las naciones y en tal sentido encierra dos dimensiones, nacional e internacional, siendo ambas de la mayor relevancia en la coyuntura actual.
A nivel internacional este principio marca una ruta para la coexistencia pacifica entre naciones, promoviendo el respeto mutuo como fundamento de las relaciones diplomáticas sólidas y estables.
En su dimensión interna la frase es mas poderosa: que el pueblo y el gobierno respeten los derechos de todas las personas; sintetiza perfectamente la idea de estado de derecho con fundamento para la pacificación en tiempos de conflicto. Con ello lucha por el respeto a los derechos humanos dentro de la sociedad, subrayando que una paz verdadera solo puede alcanzarse garantizando la dignidad y libertad de cada individuo, eliminando la discriminación y promoviendo la inclusión.
En estos momentos de crisis que enfrenta la administración de Claudia, por las declaraciones acusatorias del presidente norteamericano en el sentido de que en México hay un narcogobierno, que no hay seguridad pública y que aquí todo es un caos porque en México mandan los carteles de la droga.