Si y no se fue a la chingada
Al término de su gestión como presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador hizo creer a la población que finiquitado el periodo constitucional del cargo más elevado al que puede aspirar un mexicano, o sea la presidencia de la Nación; quiso confundir al pueblo, diciendo textualmente: "Olvídense de mí, yo ya terminé, ya cumplí. Estoy contento, me voy a la chingada".
Esta fue más o menos la argumentación que el político tabasqueño manejó: "Una vez que entregue la banda presidencial, no voy a atender a nadie; siempre voy a recordar a todos con mucho amor, siempre con mucho cariño, pero ya no voy a tener ninguna relación, más que la familiar y eso con la advertencia a mis hijos de que ya no hablemos de política, que platiquemos de otras cosas, pero yo ya cierro mi círculo, ya me jubilo . . .no voy a aceptar la invitación que me hagan para participar en nada, ni en México, ni en el extranjero" .
Esa expresión fue interpretada por la gran mayoría de los mexicanos como que AMLO se retiraba de la política, que terminado el ciclo normal de un hombre cualquiera, volvería a la vida cotidiana; después de haber sido diputado federal, senador de la República, jefe de gobierno de la Ciudad de México, presidente nacional de su partido original (PRD); fundar un nuevo partido (MORENA), y llevar al poder a esta organización política mediante una histórica abrumadora mayoría de votos; en fin que por su edad, se retiraría ya a la vida privada. . .
¡No, nada de eso! Efectivamente, el expresidente se fue a la "Chingada ", que así se llama la finca veraniega que posee, ubicada en el tramo carretero entre Pakalná y Palenque, Estado de Chiapas; casa campestre de más de trece mil metros cuadrados, una hectárea y media. Es una casa campestre que consta de sala de estar, sala de televisión, alberca, biblioteca, cancha de futbol, de basquetbol y tenis; poblada de árboles frutales de distintas variedades, predominando los frutos tropicales, como el mango, la papaya y la piña.
El rancho cuenta con árboles de varias especies, como cedros, encinos, pinos, cipreses y algunos maderables; en ellos habitan numerosas aves; cuenta con un pequeño estanque, con diferentes clases de peces.
Valuada en 25 millones de pesos; fue herencia de su madre; que, de acuerdo a sus declaraciones a los medios, en el 2016 él hizo testamento en favor de sus hijos; según el propio López Obrador confiesa, él mismo le puso el nombre de La Chingada, inspirado en el revolucionario zapatista Genovevo de la O, quien al término del conflicto armado se retiró a su rancho y le puso este nombre, que a él le gustó que así se llamara su finca y desde el 1º de octubre de 2024 la convirtió en su residencia permanente".
"Esta casa la construyó mi madre; somos seis hermanos; entregó una hectárea a cada hermano, y a mí, por ser el mayor, me tocó la casa de ellos", explicó el ex mandatario; "mientras yo viva esta casa será mi domicilio permanente, porque aquí descanso, medito, y me nutro espiritualmente, cuando yo muera mis hijos tomarán posesión de ella".
La Chingada, es pues, el inmueble en el que López Obrador se ha recluido; entonces sí se fue a La Chingada no como refugio definitivo, sino como el sitio ideal para mantenerse a salvo de ojos y oídos indiscretos que puedan enterarse de lo que está planeando para seguir controlando políticamente al país y ser el poder tras el trono; pero no se fue a la chingada como muchos pensaron y quisieran que así hubiese sido. Pecan de ingenuos e inocentes quienes piensen que López Obrador está "tirado de panza" viendo hacia el infinito, " "ó que recostado en la arena de una playa mexicana, se divierte jugando a los caracoles y conchitas.
Para lograr sus propósitos políticos, López Obrador necesita el diseño de una estrategia que abra el camino que lo conduzca a tal meta; ganar la voluntad de diputados y senadores, porque ya son muchos de su mismo partido y sus aliados, los que no están conformes con el Jefe Máximo de la Transformación, y aunque Morena sigue teniendo mayoría en ambas cámaras, por sí sola ni con sus dos satélites títeres, alcanzaría el mínimo de votos legislativos que se requiere para reformar la Constitución en su artículo 83 que consagra un principio básico de la democracia: "El ciudadano que haya sido presidente de la República electo popularmente o lo haya desempeñado con el carácter de provisional, interino o sustituto en ningún caso y por ningún motivo podrá volver a ocupar ese puesto".
Resulta extraño, sorprendente que haya escogido ese nombre para su finca, si consideramos que el verbo "chingar" equivale según Larousse a perjudicar, dañar, lastimar; entonces la chingada vendría a ser un sustantivo pasivo femenino, igual a perjudicada, dañada, lastimada.
"Chingar" es un término multívoco, que puede usarse con diferente sentido, lo mismo que sus derivados; ejemplos: ¡ah como chingas!, ya me chingaste, se lo llevó la chingada, si no me pagas te chingo, me lleva la chingada, yo me la chingo, está de la chingada, etc. ¿En cuáles de esos estaría pensando AMLO, cuando le puso nombre a su finca?
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