En reciente entrevista con el medio Sports Illustrated México, el Lic. Alejandro Irarragorri Gutiérrez presidente de Grupo Orlegi habló sobre varios temas, entre ellos la venta del Atlas y la actualidad del Santos Laguna. Estos dos temas son importantes ya que impactarán sin duda el futuro inmediato del equipo lagunero. Haciendo matemáticas simples aunque les moleste a los jerarcas de Orlegi, que el Santos vuelva a ser el único hijo que tengan en México será por automático beneficioso para los guerreros, habrá que ver qué activos del equipo rojinegro recalan en La Laguna además de que el dinero destinado para refuerzos se gastará solo aquí, lo que sin duda debería significar jugadores nuevos de más calidad.
Irarragorri Gutiérrez también habló de su balance a veinte años de haber tomado los destinos del Santos Laguna. No dijo ninguna mentira, si se toma en cuenta el balance general pues es muy bueno, rayando en lo histórico, cuatro campeonatos de liga más un estadio e instalaciones de primer nivel mundial. Reconoce como un momento complicado la actualidad guerrera, lo interpreta como buen líder, como una zona de muchas oportunidades para mejorar.
Hasta ahí todo para mi punto de vista está bien, donde me empiezo a preocupar es cuando sentencia que el futuro del Club Santos Laguna es promisorio. Promisorio es un adjetivo que describe algo que encierra una promesa, esperanza o cualidades positivas, apuntando a un buen futuro, ¿hay motivos para ser tan positivo? Yo no lo tengo claro.
En estos tres años han devuelto al Santos a sus peores tiempos, la falta de inversión mermó en todos los aspectos, hoy este equipo necesita ser renovado prácticamente en su totalidad, no hay ni siquiera un titular confiable por posición, son contados los jugadores que realmente dan la talla como tales. Al Santos se le ha perdido el respeto desde adentro, sus autoridades actuales son endebles, la formulita de siempre ya cansó incluso en las personas que más la deben de creer como jugadores, trabajadores y colaboradores del club, no se diga a su afición.
El futuro discúlpeme pero no será promisorio hasta que se vean acciones concretas, inversiones reales en jugadores de calidad, una directiva más creíble, visible, un equipo de trabajo eficiente con mucha gente de valor como lo veíamos hace diez años. Se tiene que trabajar hasta en arreglar las butacas más caras que en las transmisiones de la femenil se dejan ver deterioradas, yo cambiaría hasta las voces del estadio, se ha perdido toda identidad.
Este Club necesita ser refundado, ya el “en esta liga todo se arregla ligando tres victorias” no aplica más. Necesitamos ver cuanto antes la intención de cambiar realmente de fondo o la siguiente petición será que así como vendieron al Atlas ahora vendan al Santos.