Vaya triunfo del Santos Laguna en casa del Toluca, quizá el mejor equipo de nuestra Liga MX en los últimos dos años. Si bien, el partido se puso a modo al quedarse los Diablos con 10 hombres por la justa expulsión de Everardo López, los Guerreros se encontraban abajo en el marcador y esta remontada es muy meritoria por no dejar de buscarla en ningún momento.
El Santos sigue siendo un equipo muy vulnerable. El Toluca se estaba dando un festín con la zaga lagunera, que había tenido la suerte de que los atacantes toluqueños cayeron en fueras de juego milimétricos y los goles fueron anulados.
Después, Viñas y Paulinho no tuvieron piedad; la cosa pintaba para goleada de los Diablos, pero el Santos jamás bajó los brazos. Así, con goles de riñones y aprovechando la expulsión toluqueña, se quedaron con el triunfo.
Santos no ligaba victorias consecutivas desde el año 2024, otra mala racha que se rompe, pero ojalá que no se presuma.
Los Guerreros aún están muy lejos de ser un equipo confiable, hay que ir paso a paso. No estoy diciendo lo anterior para demeritar este gran triunfo, simplemente a mí me toca analizar con cabeza fría. La realidad indica que, cuando estaban once contra once, el Toluca era superior. Sin embargo, toca festejar y trabajar más tranquilos en la semana.
Sería fabuloso irse a la fecha FIFA con 10 puntos, venciendo al Pachuca el próximo sábado y viendo la parte media de la tabla a tiro de piedra.
El color de la esperanza ahora ha sido, por dos semanas, el color de la victoria. Ojalá se siga por ese camino, paso a paso. Bienvenida también la suerte que había abandonado al equipo los últimos años; la suerte, cuando aparece, se capitaliza con capacidad, fue lo que Santos hizo en el Nemesio Díez. Este equipo, el torneo pasado, se hubiera caído con el 2-0 o con el gol anulado a Eduardo Aguirre; ahora no dejó de luchar. Nunca hay que regatear una victoria, pero tampoco sacarla de contexto.
Bien ganado, Santos, pero aún te falta un montón.