Emilia y Tahani.
Las clases de pádel son un espacio donde quienes asisten se divierten mientras se mantienen activos. A través del juego y la convivencia, desarrollan habilidades físicas, coordinación y confianza, al mismo tiempo que aprenden valores como el compañerismo y la constancia. Cada sesión se vive entre risas, movimiento y mucha motivación, convirtiendo el deporte en una experiencia positiva que disfrutan al máximo.