Lety Gómez, Lupita Mourey y Anilú Gómez.
Las experiencias creativas se han convertido en un punto de encuentro para la sociedad lagunera, espacios donde el arte va más allá del lienzo y se transforma en conexión. Un taller de pintura, reunió a personas con la misma sensibilidad y el deseo de regalarse un momento para crear. Entre café, risas y pinceladas, cada participante encontró una forma de expresar lo que lleva dentro, sin necesidad de ser artista, solo con la intención de sentir y compartir.
Más que una clase, fue una experiencia para el alma. En un ambiente cálido y cercano, los colores contaron historias personales mientras se tejían nuevas amistades y se fortalecían lazos a través del arte. Este tipo de encuentros se han vuelto parte del pulso social de La Laguna, donde crear también significa conectar.




