Piratería le 'gana el Mundial' al comercio establecido de la ciudad de Torreón
El Mundial de Futbol no trajo la euforia económica que muchos comerciantes y hoteleros de Torreón esperaban.
Mientras restaurantes, bares y supermercados apenas registraron repuntes en días de partidos relevantes y los hoteles no vivieron la ocupación extraordinaria que se proyectaba, la piratería sí encontró su propio “boom” con playeras, gorras y artículos alusivos al torneo que se multiplicaron en tianguis y esquinas, con ventas rápidas y visibles que contrastaron con la mesura del comercio formal.
Fidel Villanueva Tarín, presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), reconoció que el sector ha tenido un desempeño positivo en lo que va del año, con crecimientos moderados de entre 4 y 5 por ciento respecto a años anteriores, pero subrayó que el “boom mundialista” nunca se materializó.
“Afortunadamente ha sido un año bueno en términos estadísticos, con estabilidad. Pero lo que se esperaba del Mundial, ese empuje extraordinario, no se dio”, señaló.
La expectativa era que hoteles, restaurantes y bares vivieran semanas de ocupación y consumo desbordado.
Sin embargo, la realidad es distinta pues salvo en partidos relevantes, donde se registró un repunte en ventas de alimentos, bebidas y reuniones familiares, el comercio no experimentó la euforia proyectada.
“En los días de juegos muy relevantes sí nos va bien a ciertos giros, como restaurantes, bares y supermercados. El hecho de que México haya ganado nos dio un respiro porque todos le apostamos primero por el país y segundo porque nuestros negocios se ven beneficiados”, comentó Villanueva Tarín.
El dirigente explicó que las fechas tradicionales, como el Día de las Madres, el Día del Padre y las graduaciones escolares, han sido los verdaderos motores de la actividad comercial, junto con inversiones estatales y municipales que han dado oxígeno a los negocios.
El entusiasmo futbolero sí se refleja en momentos puntuales, con ventas de televisores, botanas y reuniones que animaron la economía local, pero en términos generales el impacto es menor al previsto.
“No se sintió el boom que se pensaba, incluso en el sector hotelero”, agregó.
En contraste, la piratería sí aprovechó la fiebre mundialista.
Playeras verdes, gorras con escudos y artículos apócrifos inundaron la ciudad, restando ventas al comercio formal.
“La piratería es un flagelo que no hemos podido erradicar. Se ve por todos lados, pese a los esfuerzos de coordinación con el municipio y las áreas de verificación”, lamentó el presidente de Canaco.
Así, mientras el comercio formal se conforma con un crecimiento moderado y los hoteles con ocupaciones discretas, los vendedores informales celebran su propio mundial de ganancias.
Para la Canaco, el reto sigue siendo fortalecer la formalidad, combatir la piratería y aprovechar los eventos locales y nacionales que permitan sostener la dinámica económica de la región.
