Jorge Reyes Casas.
El panorama para las pequeñas y medianas empresas en México se ha vuelto cada vez más complejo. Así lo advirtió Jorge Reyes Casas, presidente del comité de Pymes de Coparmex nacional, quien comparó el reto de emprender con un “trabajo de campo traviesa”, donde cada paso implica superar obstáculos regulatorios, económicos y laborales.
De acuerdo con Reyes Casas, en los últimos cuatro años las empresas han enfrentado una serie de cambios que, si bien buscan mejorar las condiciones de los trabajadores, han generado presiones adicionales para los patrones. Entre ellos se encuentran el incremento del salario mínimo, la ampliación de vacaciones, la reducción de horas de trabajo y nuevas disposiciones como la llamada Ley Silla.
“Entendemos que había cosas que debían corregirse, pero también es necesario acompañar estas reformas con apoyos a las empresas, porque ellas también son parte fundamental del país”, señaló.
El dirigente empresarial subrayó que la situación no se traduce únicamente en un aumento de la informalidad, sino en el cierre definitivo de negocios. Según cifras del IMSS, en 2021 había 51,618 patrones registrados, mientras que para 2024 la cifra cayó a 17,397, lo que representa una pérdida de más de 24,000 empleadores formales.
“No es que se estén yendo a la informalidad, es que están quebrando”, enfatizó.
En cuanto a la propuesta de reducción de la jornada laboral a 40 horas, Reyes Casas indicó que Coparmex está a favor de medidas que beneficien a los trabajadores, pero insistió en que deben aplicarse de manera gradual para no asfixiar a las Pymes. La propuesta contempla una reducción progresiva de dos horas por año a partir de 2027, hasta llegar a 2030.
“No todas las empresas son iguales. Las pequeñas y medianas han sido las más golpeadas, con casi 25,000 cierres en los últimos dos años. Por eso pedimos incentivos fiscales que les permitan adaptarse sin poner en riesgo el empleo”, explicó.
El presidente del comité de Pymes recordó que este sector representa cerca del 80% del empleo en México, por lo que su estabilidad es clave para la economía nacional.
“Si no se les apoya, van a empezar a tronar como palomitas”, advirtió.
Reyes Casas reconoció que Coparmex ha respaldado acuerdos que equilibran el incremento del salario mínimo, pero insistió en que la reducción de horas debe ir acompañada de mejoras en la productividad.
“No podemos pedir más beneficios para los trabajadores sin pensar en cómo vamos a mejorar la productividad laboral. La estabilidad económica y social depende de que logremos ese equilibrio”, concluyó.