Selfies (ESPECIAL: PEXELS)
El avance de la tecnología de las últimas décadas ha puesto a nuestro alcance la facilidad para tomar fotografías, pues ya no es necesario contar precisamente con una cámara, ya que desde hace años forman parte del sistema de los teléfonos inteligentes.
Esta facilidad y practicidad para tomar fotografías ha dado a muchos la oportunidad de capturar verdaderas obras de arte a través de paisajes, arquitecturas, objetos, momentos y mucho más.
Además, la integración de las cámaras a los teléfonos también nos ha brindado la oportunidad de ser nuestros propios modelos de las famosas 'selfies'.

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La postura al caminar puede reflejar emociones, autoestima y estados mentales profundosSin embargo, no todos suelen disfrutar de las 'selfies', ya que, aunque a ojos ajenos luzcan bien, existen personas a las que no les gusta cómo lucen en fotografías.
Esto en algunos casos es más que una simple cuestión de gustos y percepción, pues la psicología lo explica como dificultades en el proceso del autoreconocimiento.
La neurocientífica Matt Johnson señala que el hecho de que a una persona no le guste cómo se ve en las fotografías puede deberse a que prefiera aceptar lo que ve constantemente, como lo es el reflejo que le devuelven los espejos, mientras que en las fotos podrían encontrar 'extraña' su propia imagen.
El portal de EFE Salud hace énfasis en lo anterior, agregando que 'la imagen más familiar que tenemos de nosotros mismos es la que hemos visto en los espejos toda la vida'.
Cuando la cámara nos presenta una imagen 'real' de nosotros, puede no ser precisamente de nuestro agrado, debido a que no es la misma que vemos constantemente, ni la que perciben los demás, empezando por el hecho de que la que vemos en el espejo se encuentra invertida horizontalmente.

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La psicología nos muestra cómo identificar a estas personas y cómo tratarlasPor ejemplo, la imagen que vemos de nuestro rostro en superficies reflejantes no es igual a la que captura el lente de una cámara, detalle que puede generar en nosotros mismos una sensación de extrañeza y hasta incomodidad al vernos en fotografías.
Otros factores pueden ser las expresiones y gestos congelados en las imágenes, así como ángulos, los cuales no podemos controlar del todo. Esto puede provocar que no nos reconozcamos o no nos sintamos favorecidos en las fotos.