Preparan homenaje para el maestro Alonso Licerio En Torreón
La gráfica lagunera sostiene su tradición en tres grandes pilares: Nazario Simón, Hugo Presa, José Luis Torres y Alonso Licerio. Es a este último maestro a quien se le realizará un homenaje el próximo 26 de enero, en punto de las 19:00 horas, en el Atrio Principal de Plaza Cuatro Caminos, en un evento gratuito y abierto a todo público.
Esta propuesta tiene su crédito inicial en el artista Hans Simón y la gestora cultural Gaby Nava Femat. A ellos se han unido los escritores Saúl Rosales y Silvia López Gándara.
“Nos reunimos los cuatro. Estuvimos viendo algunas cuestiones, unas ideas. Personalmente, antes de eso, yo tuve una reunión con Hans: visité su galería particular donde tiene algunas obras, de algunos que se consideran hoy precursores de la gráfica en La Laguna. Entonces, estos precursores son Nazario Simon (el papá de Hans), Hugo Preza, por supuesto el maestro Licerio y José Luis Torres”, indicó Gaby Nava.
El homenaje titulado ‘Alonso Licerio y los precursores de la gráfica’, consistirá en una exposición colectiva donde se mostrarán obras de los cuatro grandes del tórculo lagunero, acentuando la vida y trayectoria del maestro Licerio. Además, Saúl Rosales será quien personalmente le entregue un reconocimiento.
“Es un homenaje ciudadano, queremos recalcarlo, donde participa el sector cultural, las personas que te comento, y desde luego que estaremos invitando a todas las personas o instituciones que tuvieron que ver con Alonso, o que Alonso incidió en algunos lugares, ya fuera dando clases o de diversas maneras, tanto en la Ibero como en UAL y el taller Fermín Revueltas que tuvo en Ciudad Lerdo”.
Nacido en Ciudad Lerdo, en 1942, Alonso Licerio creció en un hogar con la imaginación detonada por el arte. Fue a los 12 años de edad cuando se trasladó a Ciudad de México junto a su familia. Más tarde, ingresó a la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado ‘La Esmeralda’, entonces la más prestigiosa del país.
El maestro Licerio tuvo la oportunidad de vivir la época dorada del muralismo mexicano con Rivera, Orozco y Siqueiros. Aprendió de los grandes; sentía que el arte podía cambiar a la gente. Así que experimentó con distintas técnicas, hasta que el grabado lo atrapó. Entre la tinta y la prensa del tórculo comenzó a construir un universo, un silente espacio revolucionario, una habitación propia como el libro de Virginia Woolf. Solía decir que el grabado era huella, resistencia y memoria.
Al retornar a La Laguna, instaló talleres en Lerdo y Torreón donde compartió todo su conocimiento; no se quedó con nada. Pronto el nombre de Alonso Licerio fue el sinónimo de un semillero artístico. Dio la mano y formó a quienes como él manifestaban una inquietud creativa. Más que a grabar, enseñaba a observar.
“La gráfica es una disciplina muy particular; quien la introdujo (a La Laguna) fue prácticamente Alonso. Entonces, por eso lleva un mérito muy grande. Además, la enseñó en las instituciones donde él colaboró. La gráfica, para los mexicanos, es una expresión muy importante, porque está muy ligada a la crítica social, a movimientos sociales. Creo que la gráfica, desde hace muchas décadas, ha sido una forma de expresar los descontentos, cuestiones ligadas a inconformidades sociales”, concluyó Gaby Nava.
Por su parte, la escritora Silvia López Gándara ha contribuido con el texto de la cédula para la exposición. Además, ha escrito un texto que más adelante será publicado en su totalidad sobre estas páginas, pero que en su introducción reza de la siguiente forma: “Un pionero de la gráfica y la reflexión sobre el tiempo, el espacio social, y la naturaleza; charlar con Alonso es como abrir un libro lleno de imágenes, de anécdotas, de pasión por el quehacer y la enseñanza del arte.
Escuchar parte de su historia resulta una aventura fascinante, como el simple hecho de conocer y reconocer su huella pictórica, especialmente en la elaboración de grabados, así también su papel como formador de artistas en esta, nuestra yerma región lagunera”.
