Presidenta de Canacintra pide priorizar al industrial nacional sobre el extranjero
La presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA), María de Lourdes Medina Ortega, señaló que el tema de la seguridad en México debe analizarse desde dos dimensiones: la percepción ciudadana y la realidad operativa que enfrentan las entidades federativas, subrayando que no se trata de una responsabilidad exclusiva del gobierno, sino de un esfuerzo compartido entre sociedad, autoridades e iniciativa privada.
La empresaria afirmó que no todos los estados han logrado “blindar” sus condiciones de seguridad como Coahuila, entidad que consideró un referente en la materia, aunque insistió en que el reto es permanente y exige coordinación constante para contener los distintos factores de violencia e inseguridad que persisten en el país.
Medina Ortega advirtió que la inseguridad ha comenzado a impactar también en sectores estratégicos como el transporte de carga, donde asociaciones del ramo han denunciado riesgos asociados no solo a hechos delictivos, sino también a posibles actos de corrupción.
En ese contexto, sostuvo que México requiere claridad en la impartición de justicia, sin caer en alarmismos, pero con un diagnóstico preciso de la problemática.
La dirigente empresarial subrayó que la seguridad es un factor determinante para la atracción de inversión extranjera, aunque matizó que el crecimiento económico no depende únicamente de capital foráneo.
En ese sentido, destacó la importancia de reconocer la inversión que realizan los propios industriales mexicanos con recursos generados internamente, la cual, dijo, muchas veces no recibe el mismo reconocimiento que la inversión internacional.
Afirmó que los empresarios nacionales son una pieza clave en la generación de empleo, valor y desarrollo económico, y cuestionó la idea de que la inversión extranjera tenga mayor relevancia que el fortalecimiento del capital interno.
Respecto al panorama económico y comercial, consideró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y otros factores globales influyen en el ritmo de inversión, aunque enfatizó que las empresas continúan operando e invirtiendo con o sin acuerdos comerciales formales.
Finalmente, celebró la existencia de espacios de diálogo entre sectores productivos, gobierno, trabajadores, sociedad y medios de comunicación, al considerar que este tipo de acuerdos representan una oportunidad para construir condiciones más favorables para el país mediante la participación conjunta de todos los actores.