Promueven cultura de paz y sororidad entre adolescentes en Torreón
En las aulas de secundaria de Torreón se busca transformar la convivencia de las nuevas generaciones mediante la cultura de paz, la empatía y la sororidad.
La Unidad de Prevención Social de la Violencia ha emprendido jornadas informativas dirigidas a adolescentes, con el propósito de brindarles herramientas que les permitan reconocer la violencia en sus distintas formas y aprender a confrontarla desde la confianza y el compañerismo.
José Armando González Murillo, director de la dependencia, explicó que la adolescencia es una etapa decisiva en la formación de la identidad y la autoestima, por lo que resulta fundamental que las jóvenes aprendan a detectar señales de violencia y comprendan su impacto.
“Identificar la violencia y saber cómo enfrentarla es una herramienta de seguridad y bienestar para toda la vida”, señaló.
Durante las pláticas, las estudiantes participan en dinámicas que les ayudan a comprender que la violencia no se limita a lo físico, sino que también puede manifestarse de manera emocional y social. Una de las herramientas más utilizadas es el “violentómetro”, que permite reconocer los distintos niveles de agresión y advertir cuándo una situación puede escalar hacia escenarios más graves.
El programa también aborda las características de la violencia, como son la intencionalidad, la desigualdad de poder, la repetición y el impacto emocional que genera en las personas. A partir de este análisis, se promueven habilidades para contrarrestarla, como el manejo de la inteligencia emocional, el fortalecimiento de la autoestima y el control de las reacciones, siempre mediante actividades que fomentan la interacción y el reconocimiento mutuo.
González Murillo reiteró que estas jornadas continuarán en más instituciones educativas, con el objetivo de mantener cercanía con las adolescentes y ofrecerles herramientas que favorezcan su desarrollo en entornos seguros y libres de violencia.
“Queremos que las jóvenes crezcan en espacios donde la paz y la sororidad sean valores cotidianos, y que sepan que no están solas frente a las dificultades”, afirmó.
La apuesta es formar generaciones que aprendan a convivir desde el respeto, la empatía y la solidaridad, para que la cultura de paz se convierta en un rasgo distintivo de la comunidad lagunera.