Zaira, Valentina y Emiliano.
El regreso a clases no significa ponerle pausa a la vida social. Entre tareas, horarios y proyectos, los jóvenes siguen encontrando espacio para disfrutar con sus amistades o en pareja. Las plazas comerciales se mantienen como el punto de encuentro ideal, un café para ponerse al día, compras rápidas, algo rico para comer o una función de cine para desconectarse un rato.
Porque estudiar y disfrutar no están peleados, solo se equilibran.

