Para identificar 'huevos piratas', piratas o clonados, se recomienda revisar el sello y la calidad de impresión en el cascarón.
Un nuevo método de piratería a llegado a uno de los alimentos más tradicionales de México, el huevo.
En recientes fechas, autoridades de la Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) aseguraron un lote de 360 piezas de huevo irregular y sin fecha de caducidad en el Mercado de Abastos de Gómez Palacio.
Lo anterior encendió las alertas en el estado de Durango por la venta de “huevo pirata” con sello falsificado de San Juan, asimismo, fueron identificadas páginas de internet que suplantan la identidad de la marca para ofrecer supuestas ventas y promociones.
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Autoridades advierten que este producto de dudosa procedencia representa un peligro latente de transmisión de bacterias como la Salmonella, agravado por la falta de control en su transporte y la posible ruptura de la cadena de frío.
Cómo identificar huevos falsos
Para identificar huevos falsos, piratas o clonados, se recomienda revisar el sello y la calidad de impresión en el cascarón (en marcas como Huevo San Juan, los originales tienen líneas uniformes y finas, mientras que los falsos suelen verse corridos, gruesos o toscos).
También se recomienda utilizar herramientas oficiales como el Frescómetro para validar los códigos de trazabilidad, y rechaza piezas con mal olor, cascarones muy frágiles, deformes o con texturas extrañas al romperlos. El usuario puede introdcuir el código impreso en el cascarón para consultar información como la granja de procedencias.
Recomendaciones
Como primer paso, evita comprar piezas con rajaduras, suciedad excesiva, formas extrañas o cascarones inusualmente frágiles.
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Otro punto importante: desconfía de la perfección extrema. Los huevos auténticos varían ligeramente en tamaño, forma y tono opaco de la cáscara; los productos apócrifos o de imitación suelen lucir idénticos y artificialmente brillantes o simétricos.
También puedes intentar colocar el huevo en un recipiente con agua fría. Si se hunde y queda acostado de lado en el fondo, es fresco y real; si flota por completo en la superficie, carece de frescura o su densidad es anómala y no debe consumirse.