Trump encabeza la Junta de la Paz.
En un giro audaz hacia la política exterior, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha formalizado la creación de la Junta de Paz. Esta iniciativa internacional surge con la ambiciosa meta de gestionar y resolver conflictos armados, así como supervisar la reconstrucción política y social en zonas de posguerra.
Aunque originalmente fue concebida en septiembre del año pasado como una herramienta para estabilizar la Franja de Gaza y coordinar la ayuda humanitaria, la Casa Blanca ha expandido rápidamente su jurisdicción, perfilándola como una estructura global capaz de intervenir en disputas geopolíticas de gran calado.
¿Qué es la Junta de la Paz?
El diseño de la Junta de la Paz se presenta como un órgano de coordinación política independiente, dotado de su propia carta constitutiva. Trump, conocido por su postura crítica hacia las Naciones Unidas y la ineficiencia que atribuye al Consejo de Seguridad, defiende este nuevo mecanismo como una respuesta rápida frente a la parálisis de los sistemas multilaterales tradicionales.
A diferencia de otros organismos, la Junta de la Paz centraliza el poder en una estructura ejecutiva que busca agilizar la toma de decisiones sin las trabas de los vetos cruzados habituales en la diplomacia convencional.
La arquitectura de la Junta es marcadamente personalista. La presidencia recae exclusivamente en Donald Trump, quien ostentará el cargo con amplias facultades ejecutivas, incluyendo el derecho a veto y la potestad de definir las prioridades operativas. Lo más distintivo es que este liderazgo no tiene un límite temporal vinculado a su mandato presidencial en la Casa Blanca.
Para la gestión diaria, se ha conformado una Junta Ejecutiva de alto nivel que fusiona la influencia política, diplomática y financiera. Entre sus miembros destacan figuras como Marco Rubio (Secretario de Estado), Jared Kushner, y el enviado especial Steve Witkoff. Además, se han sumado perfiles internacionales y del ámbito empresarial, como el ex primer ministro británico Tony Blair, el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el director de Apollo Global Management, Marc Rowan.
¿Qué países integran la Junta de la Paz?
Hasta la fecha, al menos 25 naciones han confirmado su integración. En Medio Oriente, el respaldo es notable, contando con actores clave como Israel, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Qatar. Sin embargo, el interés trasciende esa región, sumando a países tan diversos como Turquía, Hungría, Vietnam, Kazajistán y Paraguay. Esta amalgama de aliados tradicionales y naciones con relaciones complejas sugiere que la Junta de la Paz busca reconfigurar el tablero de la mediación internacional bajo una lógica de resultados directos y pragmatismo económico.