¿Qué es 'SOP', la enfermedad que padece Eiza González?
Eiza González reveló que, en su camino para convertirse en madre, fue diagnosticada con adenomiosis, endometriosis y síndrome de ovario poliquístico, condiciones que impactaron su salud.
La actriz, de 36 años, compartió que durante mucho tiempo normalizó el dolor sin buscar atención médica especializada. Sin embargo, decidió hablar abiertamente sobre su experiencia para generar conciencia sobre la importancia de la salud ginecológica y la detección oportuna de estas enfermedades, que afectan a millones de mujeres en el mundo.
La revelación ocurrió durante una entrevista con Women’s Health, donde explicó que el diagnóstico surgió al iniciar el proceso para congelar sus óvulos. Tras diversos estudios, incluyendo resonancias magnéticas, se confirmó la presencia de estas condiciones que pueden influir en la fertilidad y calidad de vida.
Eiza rompe silencio sobre su salud femenina
Eiza González reveló que durante años escuchó que sus síntomas eran “normales”, una situación que, según explicó, es común entre mujeres y retrasa diagnósticos oportunos.
“Es la historia de siempre que se escucha una y otra vez de las mujeres. Es el típico ‘oh, esto es normal. Esto es parte de tu ciclo. Esto es parte de tus cólicos. Oh, este dolor es normal. Oh, este nivel de sangrado es normal. Oh, estos cambios de humor son normales. Este aumento de peso es normal’. Y son décadas de eso”, relató. También reconoció: “Llegó un punto en el que el cuerpo simplemente se resquebraja, y lamentablemente, ese fue mi caso”.
La actriz destacó que el diagnóstico le permitió tomar medidas y priorizar su bienestar. Señaló que sentirse bien físicamente le brinda estabilidad mental. Las enfermedades que enfrenta implican síntomas complejos como dolor crónico, sangrados abundantes, alteraciones hormonales y posibles afectaciones en la fertilidad.
¿Qué es 'SOP'?
El SOP es el síndrome de ovario poliquístico, un trastorno hormonal común que afecta a mujeres en edad reproductiva.
Se caracteriza por un desequilibrio en las hormonas, especialmente un aumento de andrógenos (hormonas “masculinas”), lo que puede provocar ovarios con múltiples quistes pequeños, ciclos menstruales irregulares o ausencia de menstruación. No todas las mujeres con SOP tienen quistes visibles, pero sí presentan alteraciones hormonales.
Entre los síntomas más frecuentes están: periodos irregulares, acné, aumento de peso, crecimiento de vello en rostro o cuerpo, caída de cabello y dificultad para quedar embarazada. Aunque no tiene cura, el SOP puede controlarse con tratamiento médico, cambios en el estilo de vida y seguimiento ginecológico adecuado.